Bélgica quiere matar niños y personas dementes

1 de noviembre de 2013

1 de noviembre de 2013 — Bélgica, quien siguió los pasos de Holanda en la legalización de la eutanasia en el 2002, está considerando dar el siguiente paso en el programa T-4 de Hitler: matar niños y las personas dementes. En un artículo en la sección "Health and Science" (!) [1] del diario Washington Post del jueves 31 de octubre, se informa que el Partido Socialista en el gobierno de Bélgica está considerando extender su ley de eutanasia a los niños —el primer país en hacerlo— y permitir también matar a los adultos con síntomas iniciales de demencia, con su "aprobación", por supuesto, aunque no sea en sus cinco cabales.

El Washington Post informa:

"Bélgica ya es la pionera en la eutanasia. En la última década, el número de casos reportados al año se ha elevado de 235 muertes en el 2003 a 1,432 en el 2012, el año pasado, último con estadísticas disponibles. Por lo general los doctores les dan a los pacientes sedantes poderosos antes de inyectarles otra droga para pararles el corazón".

El Partido Flamenco Demócrata Cristiano ha prometido que se va a oponer a la legislación y va a presentar una demanda en contra ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos si se aprueba. Sin embargo, el Post sostiene que parafrasea a un arzobispo que se opone a la eutanasia, aunque pide "alternativas como sedantes paliativos que vuelven innecesaria la eutanasia, y le quitan a los doctores la carga de tener que matar pacientes".

Este es el método 'Liverpool Pathway' de Tony Blair, en el que, según destaca el Post, "se seda a los pacientes y se les quita toda forma de soporte vital para que se mueran por inanición; el proceso puede tardar días".

Seguramente se recuerda que Ezekiel Emanuel, uno de los autores claves del Obamacare escribió en 1996 que, con el fin de lograr una "asignación justa de los recursos de salud" se les debe negar a los comensales inútiles (en términos de Hitler) empezando por los dementes, cualquier servicio de salud. En sus propias palabras:

"Los servicios que promueven la continuación del cuerpo social —los que garantizan que las generaciones futuras estén saludables, garantizan el desarrollo de capacidades de razonamiento prácticas y garantizan la participación total y activa de los ciudadanos en las deliberaciones públicas— deben de estar socialmente garantizados por ser básicos. Por el contrario, los servicios que se les otorga a individuos que están irreversiblemente incapacitados de convertirse o ser ciudadanos participantes, no son básicos y no se deben garantizar. Un ejemplo obvio es no garantizar los servicios de salud para los pacientes con demencia".

Ver "Ezekiel Emanuel: Death to Those With Dementia, as Useless Eaters" [2].