El equipo económico de Obama está hecho un lío

24 de agosto de 2013

24 de agosto de 2013 — Una persona bien informada sobre la situación en Washington y que tiene acceso directo a la Casa Blanca, informó que el equipo económico de Obama no sabe qué hacer ante todas las opciones que se le están planteando, en el momento preciso en que el impulso a favor del restablecimiento de la Glass-Steagall ha llegado a un momento decisivo. La fuente dio a conocer que hay una "verdadera pelea callejera" en torno a la Glass-Steagall, y a pesar del receso de agosto la presión crece. La reunión del lunes en la Casa Blanca, para hacer presión para meter la Dodd-Frank como amortiguador contra la Glass-Steagall se topó con un tremendo problema: A menos de que haya un "cambio fundamental en el propósito que tiene la Dodd-Frank" y se lance una campaña genuina para desbaratar a los bancos demasiado grandes para quebrar, no van a poder parar el crecimiento del respaldo a la Glass-Steagall. La fuente dejó en claro que "no hay modo alguno" de que la Casa Blanca de Obama actúe en contra de los grandes bancos. Incluso la lluvia de acusaciones en contra de JP Morgan Chase son estrictamente civiles y no van a servir ni para retrasar un poco el crecimiento los seis grandes bancos.

El pleito sobre quién va sustituir a Bernanke en la Reserva Federal también se convirtió en una gran distracción para el equipo económico de Obama. Las fuerzas de oposición a Summers están formadas por algunos personajes importantes y grupos dentro del Partido Demócrata. Algunos de los que encabezan el respaldo a Janet Yellen son ex miembros del grupo económico asesor externo de Obama que dirige Volcker.

Los problemas que tiene la Casa Blanca se multiplican con los recientes datos económicos que muestran la pudrición, como el hecho de que el poder adquisitivo de los hogares estadounidenses se desplomó en un 4.4% desde que Obama llegó a la Presidencia. Otras distracciones enormes incluyen el caos que existe alrededor de la implementación de la reforma de salud de Obama, la Obamacare, que se está tragando una cantidad enorme de tiempo que le están dedicando asesores económicos claves de la Casa Blanca. Y todo mundo en la Casa Blanca está en pánico por el hecho de que el senador republicano de Oklahoma, Tom Coburn, declaró públicamente que el enjuiciamiento político está en el orden del día. Es más, las continuas revelaciones sobre el espionaje ilegal de la NSA (Agencia de Seguridad Nacional) a ciudadanos estadounidenses, se está convirtiendo rápidamente en "el momento Katrina" de Obama. Luego de que, el Presidente George W. Bush, no respondió como era debido a la tragedia causada por el Huracán Katrina, se convirtió de inmediato en un bueno para nada a menos de un año de su segundo mandato. Obama está en esa misma posición, pero todavía peor.

La fuente concluye diciendo que todos los factores están arrastrando a los asesores económicos más connotados de Obama por caminos diferentes, en el preciso momento en que se encuentran bajo una enorme presión por parte de Wall Street y la City de Londres, para que detengan la Glass-Steagall.