Los microbios fatales ganan terreno, señala nuevo informe de la CDC

18 de septiembre de 2013

18 de septiembre de 2013 — Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), dieron a conocer un informe nuevo el 16 de septiembre, en donde hacen sonar la alarma sobre el aumento en la magnitud de bacterias resistentes a las drogas en Estados Unidos. El informe de 114 páginas, Antibiotic Resistance Threats in the United States 2013 (Amenazas resistentes a los antibióticos en EU 2013) da los detalles de 17 bacterias y un hongo. Dos millones de estadounidenses, por lo menos, se ven afectados cada año por uno o más de los microbios frecuentes, con al menos 23,000 muertes producto de la infección.

La situación sombría refleja el impacto combinado de factores obviamente mayores que empeoran minuto a minuto: carencia de mejoras en las condiciones de salud pública aquí y a nivel mundial, junto con los flujos globalizados de alimentos, productos y personas; carencia de un sector isotópico de investigación; acciones de Wall Street y las grandes compañías farmacéuticas para impedir la investigación y crear escasez de medicamentos; para no mencionar las cada vez peores condiciones del servicio médico en la nación y su desmoralización.

El director de Resistencia Antimicrobial del CDC, Steve Solomon, dijo en entrevista publicada el lunes 16 en el Washington Post, que existen varias bacterias para las cuales estamos a punto de no tener ningún tipo de tratamiento. "Estamos sonando una alarma urgente para aquellas que están a punto de ser panresistentes. Necesitamos actuar ahora. No tenemos antibióticos en la línea de producción que vayan a estar disponibles lo suficientemente rápido como para poder hacerle frente a estos problemas".

Uno de estos bichos es el CRE, la Enterobacteriaceae resistente al Carbapenem, llamada la "bacteria pesadilla". Se hospeda en instalaciones médicas y ahora ya está presente en 44 estados. Hay otros microbios perniciosos en la lista de "urgentes" entre ellos dos superbichos relativamente nuevos, así como también aquellos de tan vieja data como el que causa la gonorrea.

Es más, la escasez de medicamentos críticos es ahora común, incluso para el tratamiento de los microbios susceptibles a ellos y que NO son resistentes a los medicamentos.

El Journal de la American Medical Association de julio del 2013 informó en un artículo, "Alternativas onerosas" que una escasez nacional del medicamento isoniacida, de primera línea en contra de la tuberculosis, ha forzado a los programas de control de la tuberculosis a adoptar estrategias que podrían aumentar los costos, demorar el tratamiento y perder oportunidades de evitar que la infección latente se convierta en enfermedad activa.

El isoniacida, junto con rifampina, pirazinamida, etambutol forman el núcleo de primera línea en el tratamiento de la tuberculosis. Además hay seis drogas aprobadas como tratamiento de segunda línea. Las interrupciones de los abastos de las drogas de segunda línea vienen de años atrás, pero la constante escasez de isoniacida que empezó en noviembre del 2012 es la primera en las drogas de primera línea en contra de la TB.

La escasez se atribuye a "factores de mercado", un término para disfrazar la colusión del gobierno federal con las grandes farmacéuticas y Wall Street, en negarse a actuar a favor del interés público. Específicamente, para el caso del isoniacida, las empresas manufactureras han tenido problemas para obtener el ingrediente activo; además, una de las tres casas farmacéuticas de Estados Unidos suspendió su producción hasta el próximo año.

Finalmente, todo el sistema de servicios de salud, con centro en hospitales, se está desmoronando; todo esto mientras que los que han tomado partido a favor o en contra del Obamacare no están haciendo nada por el restablecimiento de la Glass-Steagall y para desplegarse a construir la logística de los servicios de salud. Siguen cerrando hospitales locales o vendiéndolos a las cadenas hospitalarias gigantescas, que ahora están espantadas ante las posibles pérdidas financieras que tienen frente a ellos.

Por ejemplo, en el occidente de Pensilvania, el Sharon Regional (con 251 camas) en el condado de Mercer anunció el 28 de agosto que sería adquirido por el enorme Community Health Systems Inc. de Tenessee, propietario de 135 hospitales en 29 estados.