Ex magistrado del tribunal de la FISA denuncia a ese tribunal por formular políticas

16 de julio de 2013

12 de julio de 2013 — El juez federal retirado James Robertson, quien renunció al Tribunal de FISA (siglas en inglés de la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera, la cual manda la creación del mismo y lo regula) a fines del 2005 en protesta por el programa de espionaje sin orden judicial, dijo el 9 de julio ante la Junta de Supervisión de las Libertades Civiles y la Privacidad (PCLOB) del presidente Obama, que se quedó "pasmado" cuando leyó el artículo del domingo en el New York Times en donde se describía cómo el Tribunal de FISA estaba elaborando todo un cuerpo de leyes sobre cuestiones constitucionales, y estableciendo importante precedentes judiciales sobre vigilancia. El artículo del Times dijo que algunas de las resoluciones del Tribunal de la FISA eran de casi 100 páginas de largo, y que se ha convertido "casi en una Corte Suprema paralela".

Robertson dijo que cuando formaba parte del Tribunal de la FISA, ellos no emitían opiniones sino que solo aprobaba solicitudes de vigilancia electrónica. Dijo que la idea de que "surgiera un cuerpo de leyes y un cuerpo de precedentes dentro de la FISA no es parte de mi experiencia". Cuando se le preguntó sobre la constitucionalidad de esta práctica, respondió escogiendo muy cuidadosamente sus palabras: "Yo no creo que el Tribunal de la FISA mismo sea... Ni siquiera estoy seguro de que tengan jurisdicción para aprobar la constitucionalidad del estatuto que ellos quieren hacer cumplir".

Robertson destacó que bajo la Ley de Enmiendas de la FISA de 2008, el Tribunal de la FISA está ahora no solo aprobando las solicitudes de órdenes judiciales sino que también está aprobando los programas de vigilancia. El tribunal está actuando ahora más como agencia administrativa, elaborando decretos que otros deben cumplir y esto no es la función propia del tribunal.

El Guardian lo cita destacando significativamente, "no es la jurisdicción de los jueces formular políticas". Esto último es una doctrina fundamental de la rama judicial de Estados Unidos que se remonta hasta por lo menos la Corte Suprema encabezada por John Marshall, y la referencia de Robertson a esto bien pudiera tener la intención de ser una llamada de alerta para sus colegas en el poder judicial.