Rusia, Turquía y China protestan por el espionaje angloamericano en la cumbre del G-20 del 2009

18 de junio de 2013

18 de junio de 2013 — Los documentos revelados por el ex contratista de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos, Edward Snowden, pusieron al descubierto que los británicos y los estadounidenses interceptaron las comunicaciones ultra secretas del Presidente ruso Dmitry Medvedev y otros durante la cumbre del G-20 en el 2009 [1]. El diario londinense The Guardian que vio los documentos, también reveló que la agencia de inteligencia del Reino Unido, GCHQ, vigiló a políticos extranjeros e interceptó sus correos electrónicos. Se engatusó a algunos delegados para que usaran los cafés con Internet que habían establecido las agencias de inteligencia del Reino Unido para poder leer su intercambio de correos electrónicos.

La revelación causó verdadero descontento entre los rusos, turcos y chinos, por ejemplo. Uno alto funcionario ruso, informó la agencia RIA Novosti, dijo que las revelaciones sobre el espionaje podrían dañar las relaciones ruso-estadounidenses. "En el 2009 se anunció el reinicio de las relaciones ruso-estadounidenses, y el servicio secreto estadounidense estaba escuchando simultáneamente las llamadas telefónicas de Dmitry Medvedev", dijo Igor Morozov, miembro de la Comisión de Asuntos Internacionales del Consejo de la Federación, la cámara alta del parlamento ruso. "En esta situación ¿cómo podemos confiar en los actuales anuncios del Presidente estadounidense Barack Obama, quien está hablando de un nuevo reinicio?"

Alexei Pushkov, presidente de la Comisión de Asuntos Internacionales de la Duma del Estado, la cámara baja del parlamento ruso, caracterizó la presunta vigilancia sobre Medvedev como un "escándalo" y una gran "decepción" en su cuenta de Twitter del 17 de junio.

Desde Angora, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Turquía, dijo en una declaración por escrito que si confirman los informes noticiosos que dicen que el gobierno británico escuchó a escondidas al ministro de Finanzas Mehmet Simsek y su delegación en la reunión de Ministros de Finanzas del G-20 en Londres en el 2009, esto sería un "escándalo" que obviamente no aceptaría Turquía; lLas revelaciones reportadas por el periódico londinense Guardian son "preocupantes. El objetivo del espionaje era saber cual era la posición de Angora sobre las regulaciones y las reformas financieras, así como también si Turquía estaría dispuesta (o no) a cooperar con el resto de las naciones del G-20, dice el informe.

vínculos:

[1] http://larouchepac.com/node/26989