Presidenta de Argentina desafía a los líderes mundiales: ¿Van a dejar que un puñado de ... financieros aplasten a las naciones?

6 de marzo de 2013

Presidenta de Argentina desafía a los líderes mundiales: ¿Van a dejar que un puñado de depredadores financieros aplasten a las naciones?

6 de marzo de 2013 — En su discurso de 4 horas el primero de marzo para inaugurar la sesión legislativa del 2013 del Congreso Nacional, la Presidenta de Argentina Cristina Fernández de Kirchner desafió en fuertes términos a los lideres de Europa y del mundo en torno a la destrucción genocida de naciones enteras a manos de una minoría de depredadores financieros —la Troika, en el caso de Europa— cuyos aliados fondos buitres especulativos buscan también destrozar a Argentina. En su discurso va implícito el mensaje, "hay vida después del FMI", que se puede extender fácilmente a "después del euro", como lo ha afirmado Helga Zepp-LaRouche.

Existe una alternativa a este genocidio, dijo, mientras miles de ciudadanos eufóricos, incluyendo miembros de la organización de LaRouche, se congregaron afuera del Congreso para ver el discurso de la Presidenta en una pantalla gigante (ver video en http://larouchista.com/English,"On the ground from Argentina"). La Presidenta presentó un amplio panorama sobre lo que su gobierno y el gobierno de su finado esposo (2003-2007), Néstor Kirchner, han logrado desde el 2003 sin el tutelaje del FMI, con énfasis especial en la defensa del bienestar general del pueblo argentino, ampliando la seguridad social, servicios de salud, desarrollo de la infraestructura, vivienda y educación, entre otras cosas, y logrando la tasa más alta de desarrollo industrial en Iberoamérica en la última década, de 24.1%

Fernández subrayó en especial que el desarrollo científico y tecnológico ha sido la piedra angular de los gobiernos de los Kirchner en esa misma década. Es "mi debilidad", mi pasión, dijo, reconstruir la infraestructura científica que se diezmó bajo el gobierno de la Junta Militar y el FMI en las décadas de 1970-1990 que forzó a miles de científicos y estudiantes universitarios a abandonar el país. Pero hoy, con nuestros esfuerzos de la última década, informó orgullosamente Fernández, Argentina es la nación con el mayor desarrollo científico en Iberoamérica, con tres científicos por cada 1,000 habitantes, superando tanto a Brasil como a México. Esto va a seguir siendo el foco en el futuro, destacó, porque el país depende de ello.

Fernández desafió en fuertes términos a los lideres mundiales, sacando el caso de las batallas judiciales de Argentina contra los fondos buitres fuera del marco argentino y ubicándolo en el merco de los problemas existenciales globales que involucran. "A veces, vieron que los argentinos nos comportamos como si Argentina fuera un planeta en lugar de un país, ¿no?... Pero afortunadamente no somos un planeta; afortunadamente somos un país dentro del planeta Tierra", y es importante entender lo que está en juego.

El caso de los fondos buitres es "un caso ejemplar" dijo Fernández, no solo en términos de economía o finanzas, sino también como un caso de prueba político. Está absolutamente vinculado a lo que está ocurriendo en Europa, "Porque significa que si el mundo, si los principales dirigentes mundiales, lo que integran el G-20, los titulares de los grandes organismos multilaterales, si los gobiernos de los distintos países del mundo van a permitir que un puñado, que puede cabernos en esta mano, arruine a todo el mundo, a las sociedades, con millones de desocupados, de desahuciados, de gente que se suicida, que pierde el trabajo, que no tiene estudio, que no tiene casa. O van a privilegiar a sus sociedades, a sus pueblos, a sus países, a sus historias, a sus patrimonios" por encima de esa pequeña minoría. "¡Eso es lo que está en juego hoy en el mundo! ¡Tienen que entenderlo!, dijo Fernández.

El referencia a Italia, se preguntó: ¿Qué pasa con los líderes de Europa? "¿Cómo puede ser que quieran sacrificar a países enteros por grupos pequeños que quieren, como son estos fondos buitres, imponerles condiciones a todo el mundo"?

Fernández habló sobre el incumplimiento y la reestructuración de la deuda soberana de Argentina en el 2001, y señaló que: "Hoy no somos los únicos quebrados; hoy no somos los únicos fundidos. Es muy posible, y no lo digo con alegría, porque parte de eso también nos impacta negativamente en nuestra propia economía, es muy probable que muchos países del mundo más temprano que tarde, pese a que se niegan, pese a reestructuraciones, a salvatajes... van a tener que reestructurar su deuda con quitas importantes y con plazos largos. ¿Como van a pagar, si no, determinados países como Grecia o como España, o como se está descubriendo ahora en Italia, donde además tenemos el drama del no gobierno?"

Lo que enfurece al FMI, dijo, es que"fundamentalmente, hemos tenido éxito sin seguir sus políticas. Es más, hemos ido a contramano de todas y cada una de las cosas que nos decían que teníamos que hacer y nos fue bien. Eso es lo que no nos perdonan, y por eso nos quieren castigar."