Colombia: hasta hablar de legalización de drogas, aumenta su producción

16 de febrero de 2013

16 de febrero de 2013 – Tanto la producción de drogas como los ataques terroristas están aumentando en Colombia como resultado de la campaña a favor de la legalización de las drogas que encabeza el Presidente Juan Manuel Santos y el reinicio de las negociaciones con el cartel de cocaína más grande de Sudamérica, las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia).

Esta reapertura deliberada al narcoterrorismo se lleva a cabo con el apoyo de facto del Presidente Barack Obama, y está bajo el control directo del agente imperialista británico Tony Blair. Blair es desde hace tiempo mentor de su amigo cercano Juan Manuel Santos y su firma de consultoría internacional, Government Advisory Practice, abrió una oficina en Bogotá poco después de que Santos tomó posesión en el 2010 para asesorar a su gobierno, reveló el Sunday Telegraph el 18 de noviembre del 2012.

Por primera vez en más de 10 años, parece que está aumentando el cultivo de drogas en el país, advirtió Alfredo Rangel, un destacado periodista colombiano y analista de seguridad, en su artículo de la revista Semana del 9 de febrero. Rangel culpa a quien hay que culpar: la campaña para legalizar las drogas del Presidente Santos.

"Obviamente, cuando el Jefe de Estado dice que el combate en contra del narcotráfico es inútil; que es una batalla estéril y perdida, y que nos tenemos que orientar hacia la legalización, entonces ningún policía u oficial militar va a querer ser el último muerto en una batalla que el comandante ha declarado que está perdida de antemano", señala Rangel.

En enero se registró el mayor número de ataques en contra de la infraestructura económica en Colombia en seis años, un aumento del 250% en relación al año pasado, dijo Rangel. Se están multiplicando los ataques en contra de las escuelas públicas; y en las últimas semanas fueron asesinados 12 policías.

Santos encabeza una campaña internacional por la legalización de todas las drogas, y su gobierno está redactando un proyecto de ley para legalizar la "dosis personal" de hasta drogas sintéticas como éxtasis. Las FARC, igualmente, está exigiendo que cualquier acuerdo de "paz" prohíba la fumigación de las drogas y otros métodos de erradicación en contra de los cultivos de marihuana, amapola y cocaína, entre otras demandas.

Tanto Blair como Obama han respaldado públicamente la decisión de Santos de reiniciar las negociaciones con las FARC y no han dicho ni pío en contra de su campaña legalizadora. Este golpe de Estado británico de facto en contra de una nación que bajo el gobierno anterior del Presidente Álvaro Uribe había doblegado totalmente a las FARC y reducido el área de cultivo de las drogas a la mitad, constituye un ataque contra la seguridad de Estados Unidos y de toda la América.