La descriminalización de las drogas no es una opción, advierte el Presidente de El Salvador

1 de diciembre de 2012

1 de diciembre de 2012 — En una declaración muy incisiva que dio el pasado domingo 18 de noviembre, el Presidente de El Salvador, Mauricio Funes, rechazó con firmeza cualquier idea de descriminalizar la marihuana, contrario a otros líderes iberoamericanos que ahora hablan de "repensar" la estrategia antidrogas luego de que en Estados Unidos, los estados de Colorado y Washington aprobaron en un referendo la descriminalización de la posesión y consumo de pequeñas cantidades de marihuana.

Específicamente, Funes respondió a una pregunta sobre la reunión que sostuvieron en México el lunes 12 de noviembre un grupo de mandatarios de Centroamérica, organizada por el Presidente de México Felipe Calderón a solo tres semanas de que terminara su mandato, a la que asistieron los Presidentes de Belize, Costa Rica y Honduras. En esta reunión, los jefes de Estado acordaron "analizar a profundidad las implicaciones sociales de políticas públicas y de salud general" en sus respectivos países, por el voto reciente en los estados de Washington y Colorado. El mensaje del comunicado final de esta reunión fue que se debe estudiar la legalización como una "alternativa" a la política antidrogas actual.

Funes dijo tajante: "No nos sumamos a esa iniciativa, aunque no la conozco en detalle", dijo. "Estamos en contra de la legalización del consumo y de la venta de droga en la región centroamericana como mecanismo alternativo para enfrentar el problema del crimen organizado y de la narcoactividad... Todavía tenemos herramientas a nuestro alcance para enfrentar el narcotráfico, no podemos decir que las estrategias han fracasado cuando éstas nunca se han implementado como es debido". Funes señaló particularmente que los recursos regionales financieros y de otro tipo, necesarios para combatir de modo efectivo a los carteles de las drogas, han sido deplorablemente inadecuados. Los $200 millones de dólares que ofreció Estados Unidos para los esfuerzos regionales antidrogas fueron "insignificantes", dijo. El presupuesto original para una campaña regional antidrogas era de $5.000 millones de dólares, el cual no puede aportar la región por sí misma.

Funes dijo que se deben fortalecer los organismos de seguridad del país, así como los ministerios públicos y órganos judiciales, para poder "librar una buena batalla" contra ese flagelo. Al mismo tiempo, indicó que es importante implementar "políticas de prevención de la delincuencia" en la región mediante la generación de empleo para reducir el atractivo de las pandillas como la de Mara Salvatrucha.

A pesar de que los promotores de la droga financiados por George Soros han reanimado su campaña por la legalización de las drogas en toda Iberoamérica, a raíz de las decisiones electorales en Colorado y Washington, en varios países han salido grupos para expresar su oposición de manera frontal. Incluso en Uruguay, que se ha convertido en el portaestandarte de la ofensiva de Soros y el imperio británico, donde el gobierno uruguayo ha introducido una propuesta de ley en el Congreso para que sea el propio Estado el que controle la producción y comercio de la marihuana (¡!), hay una oposición dentro del Frente Amplio, la coalición del gobierno del Presidente José Mujica, y hasta ahora el gobierno no ha contado con los votos suficientes para aprobar el proyecto.