Presidenta de Argentina: el liderato político tiene que enfrentar el "capitalismo de casino" que está matando gente

20 de agosto de 2012

20 de agosto de 2012 — En su discurso del 14 de agosto, donde habló sobre la crisis económica global, y en particular sobre la devastación de la zona del euro, la Presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner denunció que el problema "es la falta de liderazgo político que uno visualiza para tomar el toro por las astas y ver dónde está el verdadero problema y enfrentar los intereses que hay que enfrentar" antes de que muera más gente debido a la austeridad criminal.

"Porque si no toman las decisiones los hombres y mujeres que estamos sentados en los sillones de presidentas o presidentes, las toman los mercados o las toman los que presiden los directorios de los bancos. Pero las decisiones siempre alguien las toma, no hay un mundo donde nadie decida", dijo

Fernández habló en una conferencia sobre crisis del endeudamiento soberano, compartiendo el podio con el economista estadounidense Joseph Stiglitz. Como lo ha hecho insistentemente, atacó la austeridad genocida que se le ha impuesto a las naciones europeas, para garantizar el pago a los acreedores que usaron la deuda como un mecanismo para saquear esos países, exactamente como lo hicieron con Argentina en los 1980 y 1990, lo que llevó a la explosiones económicas y sociales del 2001.

No dignifiquemos lo que está sucediendo hoy llamándolo "capitalismo" dijo Fernández, "sinceramente que este capitalismo no es un verdadero capitalismo, yo creo que es un capitalismo de casino, es un capitalismo especulativo, es un capitalismo basado fundamentalmente en salvar a los bancos y no salvar a las sociedades. Y la verdad que no sé para qué quieren salvar a los bancos si se van a encontrar a la gente directamente muerta de hambre, no sé quién va a ir a los bancos a sacar una tarjeta de crédito o a hacer un depósito. En realidad, es casi un suicidio colectivo cuando uno lo piensa bien".

"Porque en realidad, quienes más deberían estar interesados en sostener la actividad económica, son los bancos".Y sin embargo dijo la presidenta Fernández, lo que solía llamarse capitalismo ha degenerado en algo "meramente especulativo que cree que el dinero se reproduce por sí solo... El capitalismo de los banqueros o el capitalismo meramente de la especulación que cree que el dinero se reproduce a sí mismo como si se pudiera empollar, como si los bancos fueran gallinas que se sientan sobre el dinero y reproducen más dinero!".

Hablando sobre la carga de la deuda impuesta sobre Argentina durante décadas, Fernández señaló a los acreedores sin escrúpulos que "sabían la situación, y sabían que nosotros que estábamos recibiendo ese dinero en dólares a tasas anuales del 14 o 15%... no iban a poder pagar". La misma cosa está sucediendo hoy en Europa, dijo. El finado Néstor Kirchner dijo en la Asamblea General de la ONU en el 2003 que "los muertos no pueden pagar sus deudas", recordó Fernández. Se les tiene que permitir a las economías crecer y desarrollarse para que puedan finalmente honrar sus deudas, pero, agregó Fernández, honrar las deudas que ellos realmente debían, no la parte ilegítima. Este concepto fue el centro de la reestructuración de la deuda que supervisó Néstor Kirchner en el 2005.

El problema de Europa hoy, advirtió Fernández, es la obsesión de los banqueros con la inflación en vez del crecimiento, refiriéndose de manera destacada a la exigencia de austeridad por parte de Alemania. Quizá esto tiene sus raíces en la propia historia de Alemania "porque, bueno, creen que en realidad el nazismo vino producto de un tema de inflación, cuando en realidad, el nazismo fue un proceso ultranacionalista que tiene que encontrar sus raíces, no en la inflación que fue la última exposición, sino en las condiciones del Tratado de Versalles que se había firmado como resultado de la Primera Guerra Mundial. Esa es por lo menos mi visión acerca de cuál fue la verdadera causa del ultranacionalismo genocida". Si el Grupo de los 20 y otros dirigentes mundiales no proponen un nuevo "marco teórico" de políticas que permitan el crecimiento y obstaculicen la especulación, el mundo va a ver "implosiones sociales de consecuencias políticas e institucionales que serán, desde mi perspectiva, inmanejables".