Europa no entiende aún: "Los muertos no pueden pagar sus deudas" advirtió la Presidente de Argentina

6 de agosto de 2012

6 de agosto de 2012 — En un discurso que dio el 2 de agosto ante la Cámara de Comercio de Buenos Aires, en la celebración del 158avo Aniversario de su fundación, la Presidente de Argentina, Cristina Fernández denunció una vez más a los gobiernos de Europa por asesinar a sus ciudadanos por medio de una austeridad brutal, y recordó a su finado esposo Néstor Kirchner, cuando habló por primera vez ante la Asamblea de las Naciones Unidas en el año 2003, "cuando abordó el problema de la deuda y les dijo que por favor nos dejaran crecer y no nos ahogaran porque los muertos no pagan las deudas". En ese momento Kirchner explicó porqué con la imposición de medidas de austeridad nunca se conseguiría una recuperación en la devastada Argentina, y declaró que el no iba a colocar los intereses de los banqueros por delante de los intereses de sus ciudadanos.

"Y yo tengo la sensación de que en Europa esto no lo entienden", dijo Fernández. Miren España. "Cómo volver al crecimiento si la gente pierde el trabajo, le rebajan el sueldo, le hipotecan o le rematan la casa, si le quitan los beneficios sociales, si le quitan las prestaciones". Ella informó que leyó que estaban suprimiendo "el 10 por ciento de los empleos públicos en España, se suprimían 50.000 camas en hospitales públicos". Y advirtió que es "imposible sostener una sociedad y una economía en estás condiciones".

Hoy en Europa, "lo que hay es una formidable crisis especulativa... una crisis que nosotros conocimos muy bien". En Argentina "fue el estrangulamiento" por la deuda externa, explicó ella, y rebatió la idea de que "haya un formidable gasto público" en Europa. Lo que hubo en Europa, dijo ella, fue un rescate financiero de los bancos "En España, por ejemplo, el Bankia fue fondeado... [el banco] de Rodrigo Rato, ustedes lo recordarán, fue titular del Fondo Monetario Internacional, que solía darnos lecciones" de política económica, más así y todo su banco recibió una ayuda de 230 mil millones de euros. "Como veremos, entonces, no hay un inmenso gasto público, hay un formidable fondeo a los bancos para que puedan retirarse de las posiciones comprometidas" en las naciones del Sur de Europa, "porque son los mismos bancos que prestaron" a esas naciones.

Esto, dijo ella, es exactamente igual "a la Argentina del 2001" cuando predadores financieros extranjeros le impusieron "el blindaje y el megacanje" y rescates con condiciones usureras, y "le hicieron creer a todos los argentinos que sus recursos en los bancos estaban seguros" de cualquier crisis. Justo en el momento que la nación implosionó, los financieros proclamaron que la economía estaba completamente "sólida". Fue un fraude, dijo Cristina, y los argentinos fueron las víctimas.

La Presidente habló un día antes de que su gobierno hiciera el pago de 2.300 millones de dólares a los tenedores de los bonos Boden de 2012, por fondos que fueron congelados durante el "corralito", impuesto en el 2001 por el lunático ministro de finanzas, Domingo Cavallo. Ella utilizó la ocasión para documentar como la deuda extranjera, comenzando por la deuda infame de 1811 de los Hermanos Baring, fue usada para saquear a la nación, y dio detalles de la "aritmética de los banqueros" con la cual Argentina continuó pagando y pagando, pero siempre debía más, mientras los banqueros hacían su agosto en ganancias.