El imperio británico amenaza a la Presidente de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner con un golpe al estilo Thatcher

27 de junio de 2012

27 de junio de 2012 — El 22 de junio el periódico argentino La Nación, vocero de la oligarquía argentina aliada de los británicos, presumió de la amenaza del imperio para aplastar a Argentina y reemplazar a Cristina Fernández de Kirchner con un gobierno al estilo de Margaret Thatcher.

El 20 de junio, Fernández dejó la cumbre de Río+20 y regresó a Argentina para ocuparse de una huelga nacional de camioneros que interrumpió el suministro de energía y generó un caos económico, en vista de que los camioneros cerraron las refinerías en protesta contra la inflación y en demanda de aumento de los sueldos y que les rebajen los impuestos. La policía se desplegó para desbloquear las refinerías petroleras y permitir la salida del combustible.

En su editorial titulado, "La Presidenta, bajo la sombra de Shakespeare", La Nación hace una analogía con los sucesos ocurridos en Gran Bretaña en 1978-79, cuando el primer ministro James Callaghan tuvo que volver a Inglaterra desde Guadaloupe, para enfrentar sin éxito una huelga de camioneros dirigida por el líder sindical Moss Evans, en medio de una inflación galopante. El aumento de salarios llegó muy tarde, advierte el periódico, no se pudo detener "la convulsión sindical", y Callaghan fue destituido.

La Nación alega que las políticas económicas proteccionistas de Fernández están llevando al país al desastre, y señalando a propósito que la crisis británica —la cual fue bautizada "el invierno de nuestro descontento", como en la obra "Richard III" de William Shakespeare— hizo posible que Margaret Thatcher llegara al poder. "Si Cristina Kirchner fuese capaz de captar el intolerable sabor británico de esta historia" —es decir, que lo mismo le puede ocurrir a ella— "ella podría aprender una lección, de modo que los eventos no se repitan".

A pesar de que los camioneros recibieron un incremento del 25% de sus sueldos la semana pasada, Hugo Moyano, jefe del sindicato, quien es además presidente de la peronista Confederación General de Trabajadores (CGT), va a impulsar para el 27 de junio otro día más de paro que las fuerzas aliadas de Londres esperan que va a desestabilizar al gobierno. Aunque no está claro, qué o quién está motivando a Moyano, el plan de huelga dividió al movimiento sindical; además está respaldado por el mismo movimiento de productores agrícolas que trató de derrocar al gobierno de Fernández en el 2008, que incluía muy en particular a la oligarquía terrateniente de la Sociedad Rural, conocidos agentes británicos. Como ha enfatizado Fernández, la demanda de los camioneros por una rebaja de los impuestos es un fraude, ya que el 80% de los trabajadores que están en nómina pagan una cantidad mínima de impuestos sobre el ingreso, si no es que ninguna.

El ambiente en la región también se está conformando para que favorezca una desestabilización al gobierno de Fernández. El 22 de junio, el presidente de Paraguay, Fernando Lugo, fue enjuiciado políticamente como parte de una maniobra relámpago del Senado de ese país, cosa que la Presidenta de Argentina denunció como un golpe de Estado de hecho, claramente viendo reflejada la situación interna de Argentina en el vecino Paraguay.