Los rusos no fanfarronean: A enjuiciar a Obama antes de que sea demasiado tarde

22 de may de 2012

por la candidata Diane Sare

22 de mayo de 2012 — Desde que se llevó a cabo la Conferencia sobre Defensa Antimisiles en Rusia, el pasado 3 de mayo, los rusos le han dado al mundo y al gobierno de Obama, tres claras advertencias sobre la trayectoria que llevamos hacia una guerra termonuclear. El 3 de mayo, el Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas, el general Nikolai Makarov, hizo saber que si la OTAN y Estados Unidos insisten en colocar nuevos sistemas antimisiles en Polonia y en otros países de Europa oriental, a Rusia no le va a quedar otra opción en una situación de cada vez mayor confrontación, más que recurrir a un ataque preventivo para eliminar esas instalaciones. Colocar estos sistemas justo en la frontera con Rusia podría eliminar la opción de respuesta rusa a un ataque, y por lo tanto destruiría totalmente su capacidad de disuasión en contra de un primer ataque nuclear de parte de Estados Unidos o cualquier otro Estado.

Si lo rusos fueran a colocar sistemas como esos cerca de nuestra frontera norte en Canadá, con la capacidad de derribar nuestros misiles apenas hayan sido lanzados, obviamente esto sería inaceptable y de igual modo nos veríamos forzados a destruir esa capacidad. Obama, al actuar como el irresponsable agente británico que es, además de ser totalmente ajeno a los verdaderos intereses de Estados Unidos, le aseguró al nuevo Presidente de Rusia, Vladimir Putin, que el estaría dispuesto a negociar "después de las elecciones" de noviembre, a pesar de que la cumbre de la OTAN que determina esas provocaciones, ya tuvo lugar ¡en este mes de mayo! Por lo tanto, el Presidente Putin luego de haber tomado su nuevo cargo, hizo una segunda advertencia más fuerte, y le dijo a Obama que el NO asistiría a la reunión del G-8 en Camp David, como se había acordado previamente. Luego, para subrayar esto, en los días que precedieron la cumbre de la OTAN, el primer ministro de Rusia, Dmitri Medvedev, en una Conferencia en San Petesburgo sobre seguridad global —donde participó el Procurador General de Estados Unidos, Eric "rápido y furioso" Holder— advirtió que desatar acciones militares unilateralmente en contra de Estados soberanos podría llevar a guerras regionales e incluso a una "guerra termonuclear".

¿Qué es lo que no entiende Obama de un "Nyet"? Desafortunadamente, su locura en esta materia pudiera significar el fin de la civilización, y el de la vida de cada uno de nosotros en un período de tiempo más cercano. Esta es la razón por la cual mis colegas y yo en la Lista de Candidatos LaRouchistas al Congreso estamos haciendo un llamado para que Obama sea enjuiciado políticamente de inmediato. La causa de la desesperación de los manipuladores británicos de Obama es que su sistema monetario putrefacto está condenado. En la Cumbre del G-8 acordaron abrir la ventanilla de la Reserva Federal una vez más para los incalculables miles de millones o billones de dólares en rescates financieros para tratar de que Grecia no abandone la zona del euro. Pregúntense, ¿qué posibilidades hay de que eso funcione?

Mientras tanto, en Estados Unidos crece el clamor por que se restablezca una protección a la banca comercial, como la ley Glass-Steagall, en contra de las operaciones especulativas de los bancos de inversión, y este clamor se acerca a un tsunami que puede levantarse y pasar por encima de Wall Street, aplastando todo lo que esté a su paso, incluyendo al gobierno de Obama. El pueblo estadounidense está listo para un cambio en GRANDE, en la escala del NAWAPA XXI, el cual necesitará no solo que retornemos a la normativa bancaria de la ley Glass-Steagall, sino también habremos de retornar al sistema de banca nacional que propuso Alexander Hamilton, que es la única manera de devolver el empleo a 6 millones de personas ¡YA! Es esto a lo que el imperio británico le teme tanto, como para desatar una guerra termonuclear para evitar que esto se implemente. Todo patriota estadounidense debe unirse a nosotros ahora para forzar una salida constitucional de Obama de su cargo ANTES de las elecciones de noviembre. Esta es la única forma de asegurar un cambio de política a tiempo para evitar una catástrofe.