Rato debería haberse quedado con la boca cerrada, dice la Presidente Cristina Fernández

1 de junio de 2012

1 de junio de 2012 — La Presidente argentina Cristina Fernández de Kirchner eligió muy bien las palabras para Rodrigo Rato, el desacreditado ex jefe del banco español Bankia que acaba de quebrar, y que actualmente está pidiendo un rescate financiero de más de 23 mil millones de euros (a donde llegó después de presidir los manejos del FMI). Imagínense "todo lo que se puede hacer con 23 mil millones de euros en materia de generación de trabajo, de generación de producción" dijo la Presidente argentina en un discurso el pasado 29 de mayo.

Cristina Fernández presidió el acto de entrega de certificados de microcréditos para microemprendimientos sociales y productivos, un programa que ya ha creado 275,000 puestos de trabajo. En esa ocasión, la Presidente argentina recordó que cuando Rato era el director gerente del FMI, criticó duramente las políticas económicas del entonces presidente Néstor Kirchner, quien básicamente le dijo al FMI que se fuera al infierno. Rato "nos dirigió parrafadas pero memorables a la Argentina y a su modelo de crecimiento a partir del año 2003, críticas furibundas de los organismos multilaterales de crédito", recordó Fernández de Kirchner.

Que Rodrigo Rato, "un exdirector del Fondo Monetario haya fundido literalmente, porque en definitiva es eso, ha fundido un banco y daba lecciones a todos los demás sobre cómo teníamos que administrar las finanzas y cómo teníamos que administrar el país, es notable", señaló Cristina, y recordó como Rato, junto con sus secuaces locales, repetían que la Argentina iba a terminar en desastre, y aclaró: "La verdad que cuando uno ve esas cosas y cuando ve que un banquito de crédito con 525 millones de pesos ha generado 165 mil unidades productivas y 247 mil puestos de trabajo, la verdad que no es para creernos mejor que nadie. Pero la verdad que nos sentimos muy orgullosos, muy, muy, muy orgullosos porque demuestra que este modelo que hemos venido haciendo tan heterodoxo, tan horroroso para algunos otros, en realidad sigue generando trabajo y ¿saben qué sigue generando? Esperanza, que es lo que una sociedad no puede ni debe perder nunca, esperanza, alegría y agradecimiento a Dios por las cosas logradas".