El norte de Líbano se vuelve parte de la guerra sectaria de Siria

31 de may de 2012

25 de mayo de 2012 — El norte de Líbano, especialmente Trípoli se ha convertido no solo en el centro logístico de los grupos terroristas salafistas que combaten al gobierno de Siria, sino también parte de la guerra sectaria en el sudoeste de Asia. El norte de Líbano se incendio el domingo pasado, 20 de mayo, cuando un clérigo sunita fue muerto a balazos por soldados en una alcabala del ejército de Líbano. El sheik Ahmed Abdulwahid y su acompañante se negaron a detener su carro en el reten, por lo cual los soldados dispararan y mataran a ambos. La misión de la alcabala es la de revisar los automóviles en busca de armas que se sospecha se han convertido en el principal articulo de comercio en el norte. El mes pasado la aduana libanesa detuvo un automóvil lleno de armas y municiones en el puerto de Trípoli en un barco que se sospecha era originario de alguno de los regímenes árabes enemigos del gobierno de Siria (Arabia Saudita, Qatar o Libia). Lo que es más, el Sheik y su acompañante iban rumbo a una manifestación organizada en Akkar para contrarrestar un festival del partido pansirio Partido Nacional Socialista Sirio, ¡que es un partido libanés! Cuando la noticia de la muerte del sheik se difundió, los nacional socialistas cancelaron su festival por recomendaciones del ejército de Líbano, para evitar un baño de sangre. Los simpatizantes sunitas del sheik Abdulwahid bloquearon caminos y lanzaron ataques contra los puestos del ejército libanés.

El lunes siguiente, los choques entre sunitas a favor de Siria y grupos sunitas salafistas resultaron en la muerte de dos personas en Beirut. Dos granadas fueron lanzadas en dos barrios alawitas en Trípoli, pero no se reportaron víctimas. Los grupos respaldados por Arabia Saudita, como el partido Al Mustabqal de Saad Al Hariri, acusaron al régimen sirio de exportar la guerra hacia Líbano. La realidad es que el apoyo británico y de los Estados Unidos a la política de cambio de régimen y a grupos terroristas han enredado a Líbano en la guerra sectaria en Siria, en la medida que Líbano se ha convertido en una base para el entrenamiento, el financiamiento y el armado de los terroristas salafistas cuando van en camino hacia Siria.

El gobierno libanés y su ejército ha podido solo controlar parcialmente a algunos de esos grupos y el contrabando a través de sus fronteras. Pero Trípoli y otras regiones alrededor suyo en el norte se está volviendo cada vez más una región autónoma bajo los grupos militantes salafistas, incluyendo a algunas excrecencias de Londres como el sheik Omar Bakri. Incluso Al Hiriri y su partido Al Mustqbal, no son capaces de controlar la zona que es una base tradicional, porque son considerados demasiado blandos con el gobierno de la alianza shiíta con cristianos, el cual no es enemigo de Siria. Es más, el dinero y las armas que fluían de Arabia Saudita hacia Trípoli a través de las redes de Mustaqbal, ahora llegan directamente hacia los grupos militantes a través de nuevas redes.

Incluso dentro de los cristianos de Líbano están apareciendo líneas divisorias, dado que el fanático Samir Geagea y sus grupo militantes cristiano, Fuerza Libanesa (un miembro de la Alianza Hariri 14 de Marzo) se unió a la guerra de propaganda saudita contra Siria en marzo cuando ataco al patriarca católico libanés, Bishara Al Rai, por decir que los militantes en Siria aspiraban a crear un Estado sectario sunita y a sacar a los cristianos de ahí como sucedió en Irak. En su locura, Geagea acuso a Al Rai de haber provocado la igualmente demente declaración del mufti saudita, Al Alsheikh, quien dijo, a principios de marzo, que "se debe destruir todas las iglesias cristianas en la península Árabe", y que ahí no debe existir ninguna otra religión además del Islam.

Geagea es un enemigo jurado de Michel Aoun, líder del Movimiento Patriótico Libre (ahora llamado Bloque de Cambio y Reforma), que es el socio mas grande en el actual gobierno junto con Jizbolá y Amal (todos grupos shiítas apoyados por Irak) y figuras independientes sunitas como el primer ministro Najib Miqati.

La guerra sectaria en Líbano se puede volver más sangrienta, dada la complejidad del tejido social y el hecho de que casi todos los partidos tienen grupos armados financiados y respaldos por gobiernos extranjeros. Una continuación de la guerra sectaria de Obama y los británicos en Siria va a significar la muerte de Líbano y de muchas naciones mas allá, incluyendo a Irak, Irán, Bahrein, e incluso la propia Arabia Saudita.