Rusia prueba misiles de 'quinta generación', que pueden penetrar el sistema antimisiles balísticos de la OTAN

24 de may de 2012

24 de mayo de 2012 — Sólo días después de la cumbre de Chicago en la que la OTAN tomó la decisión de proceder con la instalación de su sistema de defensa antimisiles (ABM, por sus siglas en inglés) en Europa, a pesar de las objeciones rusas, Rusia monto llevó a cabo el primer lanzamiento de prueba de un nuevo misil intercontinental diseñado para penetrar el sistema de defensa de la OTAN.

Vadim Koval, vocero de las Fuerzas Nucleares Estratégicas de Rusia, dijo a la agencia Interfax, que "la ojiva de prueba alcanzó la zona del objetivo en el campo de pruebas de Kura en la península de Kamchatka. Se lograron los objetivos fijados para el lanzamiento".

El cohete aún no tiene nombre oficial, pero los militares lo han anunciado como un arma de "quinta generación" que mejora sustancialmente la tecnología utilizada en sus sistemas Tópol M y Yars.

Viktor Yesin, ex director de las fuerzas estratégicas, dijo a Interfax, "esta es una de las... medidas desarrolladas por el liderato político y militar de Rusia, en respuesta al despliegue de Estados Unidos de un sistema antimisiles global".

Una fuente militar dijo que los misiles rusos "utilizan un nuevo tipo de combustible que ayuda a reducir el tiempo requerido para operar los propulsores en la fase activa de la trayectoria del cohete". Las autoridades creen que esto hace que sean más difíciles de detectar y fáciles de maniobrar. Interfax señala que el arma está también equipada con ojivas individuales que pueden cambiar de dirección para evitar ser derribadas.

El entonces Presidente ruso, Dmitry Medvédev, advirtió el año pasado a Occidente que Rusia tendría que desplegar nuevos misiles en las fronteras con los países europeos de la OTAN como Polonia, si no se daba respuesta a las inquietudes rusas.

El general Nikolai Makarov, jefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas rusas, también este mes advirtió a Estados Unidos que Rusia se reserva el derecho de hacer ataques preventivos a blancos de la OTAN en cuanto sientan que el escudo de la OTAN se vuelve una amenaza significativa.