General Dempsey: No caigamos en la trampa de Tucídides

4 de may de 2012

3 de mayo de 2012 — El general Martin Dempsey, Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, realizó una magistral intervención en contra de la guerra el pasado 1 de mayo, durante su presentación en la Fundación Carnegie para la Paz Internacional. Con relación a China, Dempsey advirtió en contra de que Estados Unidos caiga en una "trampa de Tucídides". Esa trampa, explicó, "consiste en algo así: fue el miedo de los atenienses a que Esparta se levantase lo que hizo inevitable la guerra. Bien, yo creo que una de mis tareas como jefe del Estado Mayor Conjunto, y como asesor de nuestros líderes prominentes, es ayudar a evitar una trampa de Tucídides. No queremos que el miedo a una China emergente haga la guerra inevitable. De ahí, Tucídides; así que vamos a evitar la trampa de Tucídides". El ejemplo que utiliza Dempsey viene al caso perfectamente: La oligarquía ateniense se dispuso a aplastar las formas republicanas para convertirse en un imperio, y manipuló el miedo de los líderes atenienses para lanzar guerras preventivas que condujeron a la catástrofe de las Guerras del Peloponeso, a raíz de lo cual devino la decadencia de Atenas.

Dempsey destacó en su intervención la importancia de una relación militar con China, por difícil que pueda ser en algunos momentos, e informó que durante el breve tiempo que lleva en su cargo, desde el año pasado, ha tenido la oportunidad de reunirse con su contraparte del Ejército de Liberación Popular chino. En dos semanas se reunirá el Diálogo de Shrangri La en Singapur, y dijo que espera reunirse con su contraparte china ahí también, "y vamos a conversar muy abierta y transparentemente sobre lo que tratamos de hacer en el Pacífico".

Dempsey está empeñado en un esfuerzo similar con respecto a Irán, como lo dejó en claro. Informó que está "coordinando" muy estrechamente con el jefe de Estado Mayor conjunto israelí, general Benny Gantz, "en especial en el área de compartir inteligencia de modo que podamos llegar a un entendimiento común de la amenaza y de los cronogramas probables que tengamos que confrontar", y se apresuró a señalar que la colaboración no llega al nivel de la planificación militar conjunta. La influencia de Dempsey sobre Gantz se muestra quizás en las declaraciones que hizo Gantz la semana pasado, cuando le dijo al diario Ha'aretz en una entrevista que la presión internacional sobre Irán, en la forma de sanciones diplomáticas y económicas, y una opción militar creíble, impedirán que Irán adopte la opción nuclear, recalcando de nuevo su opinión, expresada ya en audiencias del Congreso desde febrero, que el régimen de Teherán actúa efectivamente de manera racional.

En cuanto a Siria, Dempsey fue muy claro en cuanto a lo que puede aportar y lo que no. Dijo que su responsabilidad principal es aportar opciones en caso de que los líderes civiles de Estados Unidos o de la OTAN se lo soliciten. Pero, "entre las cosas que no podemos hacer es garantizar un resultado político que sería mejor que el que existe ahora ahí, para decirles la verdad. Y así, pero eso no lo decido yo". Así mismo, informó que en sus viajes por la región la preocupación que más se le manifestó sobre Siria (aparte del obvio "por qué no hemos hecho nada todavía") es "qué sigue antes de que den el último paso de la acción militar'. En cuanto a la OTAN, de donde Dempsey acaba de regresar la semana pasada, dijo que no hay actualmente ninguna planificación militar en marcha de la OTAN respecto a Siria, porque si la hubiese, Estados Unidos sería parte de ella, pero en cualquier caso, "el instrumento militar no se debería esgrimir nunca solo".

Aunque no de manera tan elocuente como Dempsey, el Jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea, general Norton Schwartz, expresó una perspectiva similar con respecto a Irán, en comentarios que hizo en el Centro Stimson, unas horas antes. El presidente del Centro Stimson, Lincoln Bloomfield, le preguntó a Schwart si la Fuerza Aérea estaba preparada para una intervención extendida en Irán después de que se ejecutara la misión de combate inicial, como sucedió en Irak y en Afganistán. Schwartz respondió que la Fuerza Aérea está lista para apoyar cualquier misión que se le asigne, pero que una de las lecciones de los últimos diez años es la necesidad de "prever mejor las consecuencias de la acción o inacción, para tratar de anticipar lo que se pueda desenvolver... e incluir esas consecuencias potenciales en el proceso de toma de decisiones". Admitió que eso no se hizo en Irak, y por lo tanto, "no estuvimos preparados para la secuela", que siguió a la invasión inicial y derrocamiento de Saddam Hussein.

Boots