La City de Londres y sus aliados se vuelven locos por la renacionalización de YPF en Argentina

19 de abril de 2012

19 de abril de 2012 — Los depredadores financieros de la City de Londres, Wall Street y otras capitales europeas, se encuentran en un estado de pánico por la valiente decisión de la Presidente argentina Cristina Fernández el pasado 16 del presente, al tomar la decisión de desandar los pasos de la mentada globalización y renacionalizar la empresa petrolera argentina YPF que tras su privatización había quedado en manos del conglomerado español Repsol.

Esa afirmación de la soberanía nacional no se permite, según lo destaca el diario de la City de Londres, Financial Times, en cuando menos cinco artíclos publicados el pasado 17. Como lo dice en uno de esos artículos la candidata presidencial mexicana por el partido en el poder, PAN, Josefina Vázquez Mota, quejándose de la medida: La expropiación "¡va en contra de las reglas de la globalización!" La agencia de prensa británica Reuters señala que la "paciencia internacional" con la Presidente argentina ya se estaba acabando aún antes de la expropiación, debido a sus "políticas que rompen las reglas".

Toda la prensa financiera y británico está repleta de predicciones horrendas sobre el desastre inminente que le espera a Argentina como resultado de la expropiación, lo cual no se puede interpretar más que como amenazas de una guerra económica total que se va a desatar en contra del país proveniente de los centros financieros. Par que no quedase como metáfora únicamente, el ministro español de Relaciones Exteriores se atrevió a llamar al embajador argentino en España para transmitirle el regaño. La agencia de noticias financieras Bloomberg se queja de que la medida contra Repsol sigue de manera coherente a la nacionalización de los fondos de pensiones privados que realizó la Presidente Fernández en 2008, así como la medida de intervenir las reservas del Banco Central para pagar la deuda. El Financial Times advirtió que las consecuencias de esta acción "serán enormes", ya que "se paralizarán las inversiones", y "Argentina va a enfrentar el asilamiento diplomático de la Unión Europea, Estados Unidos y México".

Desde España, el primer ministro Rajoy hizo una pataleta y amenazó con que no se va a tolerar ese comportamiento "ilegal" de Argentina, y luego voló a México a una reunión del Foro Económico Mundial, donde dijo que analizarían medidas de represalias en contra de Argentina con otros líderes iberoamericanos. De hecho, el Presidente de México, Felipe Calderón, dijo que la acción de la Presidente argentina era "lamentable. Nadie en su pleno juicio invertiría en un país que expropia las inversiones".

El presidente de Repsol, Antonio Brufau, amenazó con demandar a Argentina ante el banco Mundial y dijo que la Presidente Fernández tomó dicha acción solo para cubrir "la crisis económica y social que enfrenta". Calificó de "ilegal" la medida y amenazó con que eso "conducirá al país al caos". Varios funcionarios de la Unión Europea también han expresado su "decepción" con la medida argentina y amenazaron con represalias de algún tipo en muestra de solidaridad con España.

Tales amenazas resultan curiosas, por no decir huecas, ya que provienen de una Europa que se encuentra al borde del abismo debido a las consecuencias de esa globalización que defienden, literalmente "hasta la muerte", y de un gobierno de Rajoy que se vuelve más precario a cada segundo, al grado de que se sabe que recién inició, pero no se sabe cuando terminará porque puede suceder en cualquier momento. Hasta ahora el gobierno de Obama ha dicho muy poco, y se dice que el Departamento de Estado nomás está haciendo seguimiento de la situación.