Forman el "Colectivo Roosevelt 2012" en Francia

31 de marzo de 2012

31 de marzo de 2012 — Un grupo de 39 economistas, políticos, intelectuales, etc., suscribieron un manifiesto donde proponen una solución al estilo de Franklin D. Roosevelt (FDR) para la crisis actual. Entre los firmantes destaca el ex primer ministro Michel Rocard y dos de economistas muy cercanos a él, Pierre Larrouturou y Stephane Hassel, junto con otros. El manifiesto señala el temor que existe de que, luego de 5 años de crisis financiera, la sociedad está llegando a un punto sin retorno, en donde se hace urgente actuar para impedir un colapso económico total que conducirá al caso.

Destaca que se haga este llamado en este momento, ya que ese enfoque al estilo de FDR es precisamente por el que vienen organizando en Francia desde hace años el candidato presidencial Jacques Cheminade y su organización Solidarité et Progrès: un orden bancario como el de la Ley Glass-Steagall de FDR, una Comisión Pecora que investigue la responsabilidad penal de los banqueros en la crisis, y la adopción de los programas concomitantes para reorganizar el sistema financiera y reactivar la economía. Así que es muy útil y legítimo que otros ahora tomen la misma bandera en este momento.

Aparentemente el manifiesto se escribió desde febrero, con el propósito de promover su discusión entre los candidatos presidenciales, pero no salió a la luz sino hasta esta semana porque el nieto de FDR, Curtis Roosevelt, quien vive en el sur de Francia, se integró al movimiento. Ahora se tienen planeadas una serie de reuniones públicas con Curtis. Es interesante que la prensa no oculta que Curtis es sumamente crítico de Obama.

No está claro desde cuando se puso el manifiesto en la Internet, pero la mañana del 30 de abril ya tenía 14,700 firmas de apoyo, y para la noche del mismo día ya sumaban 15,300.

El manifiesto señala: "Cuando Roosevelt llegó al poder, sucedió a Hoover cuyo apodo era Buenoparanada. Los estadounidenses estaban desesperados. 14 millones de desempleados, la producción industrial reducida en 45% en tres años... Roosevelt tomó medidas de inmediato, con una determinación que reanimó la confianza. La actividad legislativa fue asombrosa. En tres meses, Roosevelt hizo que se aprobaran más reformas que Hoover en sus 4 años. El proceso fue extraordinariamente rápido: se introducen las leyes, se discuten, se votan y se promulgan el mismo día.

"El propósito de Roosevelt no era darle seguridades a los mercados, sino ponerlos de rodillas. Los accionistas estaban furiosos y pelearon con todo su poder contra la ley que separaba los bancos de depósito y los bancos de especulación, igual que combatieron los impuestos sobre los de mayores ingresos o la creación de un impuesto federal a las ganancias, pero Roosevelt se mantuvo firme y logró que se aprobaran 15 reformas fundamentales en 3 meses. Las catástrofes anunciadas por los financieros no sucedieron. Y la economía de Estados Unidos salió adelante bastante bien bajo esas normas por medio siglo".

"Desde 1933, el mundo ha cambiado mucho, por supuesto. Pero los principios aplicados por Roosevelt siguen siendo completamente modernos: Decir la verdad, apelar a la inteligencia de los ciudadanos y actuar con firmeza".

El Colectivo Roosevelt 2012 denuncia el control que ejerce el mundo financiero sobre los gobiernos, bajo el pretexto de que la democracia tarda mucho en comparación con las decisiones diarias del "mercado"; así mismo, el Colectivo ataca fuertemente la política de austeridad de la Unión Europea en Grecia, Italia, o cualquier parte, lo cual señalan que solo prepara el camino para "regímenes autoritarios".

"No podemos aceptar que la oligarquía que nos condujo a la crisis se aproveche ahora de ella para aumentar su poder, diciendo que no hay alternativa a la austeridad", señala el manifiesto.

El Colectivo Roosevelt 2012 propone las mismas 15 reformas que instituyó FDR en su momento, para que se adopten de inmediato, incluyendo la ley Glass-Steagall, dejar de pagarle a los bancos sus deudas de juego con dinero público, eliminar los paraísos fiscales, un impuesto a las transacciones financieras, impedir la fuga de empresas a países donde pagan menos salarios, etc. También le agregan una dosis de ambientalismo.

El manifiesto concluye con un llamado a los ciudadanos, y destaca que en 1989, el Muro de Berlín no cayó debido a negociaciones diplomáticas, sino porque los ciudadanos se pusieron de pie para tumbar "un régimen que niega la dignidad del hombre".