Respuesta de LaRouche a una pregunta sobre el monetarismo

28 de marzo de 2012

La siguiente es la respuesta que le dio Lyndon LaRouche a un pequeño empresario que envió una pregunta después de la videoconferencia simultánea de LPAC, el pasado 10 de marzo, quien le pide una explicación concisa sobre la naturaleza del monetarismo.

Todos los sistemas monetaristas son intrínsecamente sistemas imperialistas del oligarquismo, simplemente en virtud del hecho de que son sistemas monetaristas, como lo ejemplifica la degeneración moral del sistema constitucional de Estados Unidos originado en el fraude perpetrado por los tres zorrillos: el espía británico Aaron Burr, su pupilo, Martin Van Buren, y Andrew Jackson.

La Constitución Federal original de Estados Unidos se basó en el principio de un sistema de crédito público nacional de forma federal, en vez de un sistema monetarista. El principio de crédito federal nació en Norteamérica durante la Colonia de la Bahía de Massachusetts de los Winthrops y los Matters, en el siglo 17, un sistema que había sido aplastado por los agentes del Nuevo Partido Veneciano (angloholandés), conocido por su instrumentación (y la de Descartes) de la Guerras de Luis XIV. Fue bajo la bandera del Nuevo Partido Veneciano, que William de Orange, agente de este partido, aplastó a la Colonia de la Bahía de Massachusetts.

El establecimiento del imperio británico de hecho se aseguró con la "Guerra de Siete Años" (1756-1763), un imperio que asimiló el sistema británico a través de la puesta en marcha, por parte de lord Shelburne, de la Oficina de Relaciones Exteriores británica: muy parecido a como hoy el imperio británico (con el sistema del euro) ha logrado tragarse a Europa continental de occidente y del centro y procurar asimilar a Estados Unidos (bajo los presidentes George W. Bush, Jr. y el títere británico Barack Obama).

O, para resumir ese punto: Todos los imperios europeos y sus extensiones, desde el Imperio Romano original, han sido sistemas monetaristas.

Benjamin Franklin propuso que retornáramos a un sistema de crédito, como el del chelín del pino verde de Massachusetts, como un "principio modesto" de un papel moneda. Luego de que Estados Unidos venciera al imperio británico en el campo de batalla, el protegido de Franklin y joven genio Alexander Hamilton, sentó las bases para la creación de la Constitución Federal de Estados Unidos con el establecimiento del reemplazo del sistema monetarista por un sistema de crédito nacional. Desde que el Presidente y prácticamente traidor, Andrew Jackson, fue utilizado para acabar con el sistema de crédito federal de Estados Unidos, el principio de la Constitución se revivió en el principio del "papel moneda" ("Greenbacks"), y en otras acciones en esa dirección mediante la Ley Glass-Steagall del Presidente Franklin Roosevelt; desde entonces, todo tipo de traidores, estafadores o simplemente necios, han procurado destruir la Ley Glass-Steagall.

Si no retornamos al principio del crédito federal, no solo Estados Unidos, sino que todo el sistema trasatlántico está en su punto para la extinción económica.

El sistema pertinente, que desde entonces expresan todos los sistemas imperiales de Europa y el sistema trasatlántico, se manifiesta esencialmente en un sistema monetarista.

¿Qué es el valor?

La explicación más simple y eficiente del principio que sustenta el derrumbe de los sistemas monetaristas ampliados se ha de hallar en la famosa extinción "KT" de los "dinosaurios", que fueron reemplazados por subsecuente aparición vigorosamente progresista de la acelerada evolución ascendente de los mamíferos que ya existían, o que se convertirían en la especie de los mamíferos. Irónicamente, todos los sistemas europeos y monetaristas comparables se gobiernan por la misma clase de defecto sistémico fatal como los dinosaurios del KT.

La expresión mas pertinente e inmediata de ese hecho, es el modo en el que la Presidencia estadounidense de Obama, junto con el imperio británico y sus súbditos bajo el reinado del "euro" en desintegración, están siendo empujados actualmente a la más amenazadora extinción implícitamente global debido a que la facción angloamericana tiene pendiente el lanzamiento de una guerra termonuclear prácticamente inmediata entre las potencias principales potencias transatlánticas y eurasiáticas. Sí esto se desencadenara, el resultado sería un fenómeno de extinción prácticamente global.

La cuestión de dicha guerra, basada, inevitablemente, en bombardeos termonucleares masivos, sería prácticamente un fenómeno de extinción, y muy rápido. La cuestión implícita es una lucha para sostener alguna forma de dominio de un sistema monetarista global centrado nominalmente en el imperio británico y el compromiso confeso de la actual monarquía británica por la reducción de la población mundial, de los actuales 7 mil millones de personas a mil millones.

El sistema de crédito

La verdadera riqueza es solo la riqueza física; la única riqueza física verdadera es la que se crea mediante los poderes noéticos del trabajo, dirigido por la mente humana. El otorgamiento de crédito, como se pudiera expresar en el préstamo de un crédito, que se propone específicamente para aumentar la densidad de flujo energético relativa del producto final de los poderes creativos de la personalidad humana per capital, no la pestilencia del "libre comercio", es la única alternativa duradera, a partir de la cual actuaron los fundadores de Estados Unidos para crear la agencia superior de un sistema de crédito físico, que es la meta que el imperio británico ha luchado por aplastar, el Sistema Americano, desde que Guillermo de Orange aplastó las instituciones político-económicas de la entidad de la Bahía de Massachusetts en el siglo 17, el sistema que Franklin y sus asociados como Hamilton emplearon para la creación del sistema constitucional original de Estados Unidos.

Un sistema monetarista sigue siendo siempre, en esencia, un sistema de juego de azar.

—Lyndon.