Rusia y China no van a ceder ante el "cambio de régimen" extranjero en Siria

25 de febrero de 2012

24 de febrero de 2012 — Las superpotencias nucleares, Rusia y China, se mantienen firmes frente a la exigencia británica y de Obama para repetir en Siria la guerra "humanitaria" de la OTAN en contra de Libia, que dejó a Libia en ruinas y en un nuevo refugio para Al Qaeda. Ambas potencias se negaron a asistir hoy a la reunión en Túnez de los llamados "Amigos de Siria"y están dejando en claro que se siguen coordinando políticamente en esta batalla crucial.

El ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia informó ayer que el ministro de Relaciones Exteriores Sergey Lavrov habló con su contraparte china Yang Kiechi y se manifestaron ambos opuestos a cualquier intervención extranjera en Siria. El despacho de Lavrov informó que los dos cancilleres "reafirmaron la posición conjunta de Rusia y China" sobre este asunto e hicieron un llamado a que se ponga "un rápido fin a todo tipo de violencia en Siria y se inicie un dialogo inclusivo entre las autoridades y la oposición, sin precondiciones, para llegar a un acuerdo pacífico que excluya la injerencia extranjera en los asuntos sirios".

Por su parte, el presidente ruso Dmitry Medvédev habló por teléfono con el presidente de los Emiratos Árabes Unidos y los dirigentes de Arabia Saudita, Irán e Irak en los dos últimos días. Su mensaje, según el informe del Kremlin sobre las llamadas, es que "la injerencia extranjera, el intento de evaluar la legitimidad de la dirección de un Estado desde el exterior, va en contra de las normas del derechos internacional y están plagados de amenazas de desestabilización regional y global".