El prime ministro ruso Vladimir Putin defiende la soberanía nacional

25 de febrero de 2012

23 de febrero de 2012 — En vísperas de la conmemoración del Día de las Fuerzas Armadas el 23 de febrero, el primer ministro ruso y candidato presidencial Vladimir Putin visitó a oficiales y soldados de la Brigada Taman, la forma actual de la famosa unidad insignia de las Fuerzas Terrestres de Rusia, la División Taman, con sede en la región de Moscú. La reunión le permitió a Putin tener una mayor discusión sobre la defensa estratégica de la soberanía de Rusia, el cual fue el tópico principal de su artículo del 21 de febrero en Rossiyskaya Gazeta.

El coronel I. B. Timofeyev, comandante de una brigada de montaña, le preguntó a Putin, "Camarada presidente de gobierno: Hoy, en este momento, no lejos de nuestras fronteras, los países que están 'exportando democracia' están desestabilizando la situación política y militar y expandiendo los focos de tensiones hasta el punto de desatar incluso guerras civiles. ¿Cómo ve el escenario político-militar para el desarrollo de los suceso en el Cercano y Medio Oriente, así como también en el Transcáucaso? ¿No existe el peligro de que esto se extienda, agravando la situación en el sur de nuestro propio país? ¿Ante qué deben de estar preparadas nuestras Fuerzas Armadas?

Putin hizo una breve introducción a su respuesta expresando su satisfacción por la existencia de una brigada de montaña especialmente equipada, refiriéndose de nuevo a la situación desesperada en que se encontraban las fuerzas militares rusas cuando el tomó posesión durante la Segunda Guerra Chechena en 1999. En ese entonces, recordó, los soldados rusos estaban perdiendo la vida combatiendo a la insurgencia chechena en las montañas del Cáucaso sin ningún equipo especial, solo con botas y uniformes.

En respuesta al coronel Timofeyev, Putin dijo que después del desplome de la Unión Soviética, "nuestros socios americanos" pensaron que podían dictarle lo que quisieran a quien ellos quisieran en el mundo, violando las normas y el derecho internacional. "Desafortunadamente" continuó, "sucedió lo que hemos estado hablando: la exportación de la llamada 'revoluciones naranja'. Putin destacó que Ucrania sufrió años de agitación después de la Revolución Naranja de 2004. Advirtió que "no se puede exportar la democracia; tiene que surgir dentro de un país desde su propio suelo. Cuando alguien intenta exportar algo, de una forma u otra no funciona, o lleva a fenómenos tan monstruosos como lo que sucede hoy en Libia. Actualmente se libra ahí una guerra entre tribus, con docenas, sino es que cientos de personas que mueren. ¿Lo ven? Así que las consecuencias de dicha política y dichas acciones son lamentables y negativas".

"Con el fin de evitar que sucedan dichas cosas en nuestro país" dijo Putin, "necesitamos desarrollar nuestras propias instituciones democráticas para que la población se sienta partícipe en los procesos políticos y entiendan que la formación del poder y las principales directivas en las políticas económicas y sociales dependen de ellos. Esto es lo clave".

Lo segundo más importante, dijo, es evitar cualquier involucramiento extranjero en los asuntos internos del país, de la misma forma en que Rusia no está interesada en meterse en los asuntos de otros países, incluyendo nuestros vecinos"

"No estamos interesados, ni estamos planeando, y no queremos interferir en los asuntos de nadie. Pero estamos interesados en una situación estable alrededor de Rusia" dijo Putin. "Es necesario que haya una oposición legal. Desafortunadamente, hay personas que están dispuestas a hacer lo que sea con el fin de lograr sus propias ambiciones políticas, que, desafortunadamente, con frecuencia se alimentan desde el exterior" dijo.