La Casa Blanca de Obama exige otra vez un cambio de régimen en Siria

26 de diciembre de 2011

26 de diciembre de 2011 — El incidente militar que sucedió el pasado 20 de diciembre entre el ejercito de Siria y los llamados “desertores” —grupo armado y entrenado por los ingleses—que dejó un saldo de unos 100 de estos rebeldes armados muertos, esta siendo usado por Londres para mantener su intento de darle a Siria el “tratamiento de Libia”, y desatar una guerra regional y global.

El llamado “Observatorio Sirio de los Derechos Humanos” con sede en Londres, (que obtiene su información del no tan objetivo Centro de Investigaciones y Comunicaciones Estratégicas, CIEC, también con sede en Londres), ha denunciado la batalla como “una masacre organizada”. Resulta que el director ejecutivo del CIEC, un tal Ausama Monajed, participa de manera regular en los eventos de Chathman House —el Real Instituto de Asuntos Internacionales, utilizado por la monarquía británica para planificar las operaciones públicas de la cancillería británica— y es a la vez ¡miembro del Consejo Nacional Sirio!, el mismo grupo armado que denuncia al gobierno sirio.

O sea, es una operación completa en la cual primero provocan un incidente, y después lo promocionan como genocidio. Ahora el Consejo Nacional Sirio ha superado las hipérboles del CIEC, y dice que las cosas han llegado más allá de las simples “masacres y han alcanzado el nivel del genocidio”.

El diario Financial Times informó el mismo día que “la violencia creciente se siguió extendiendo por todo el noroeste de Siria el miércoles a pesar de los esfuerzos diplomáticos para llegar a un entendimiento”. Lo cual en lenguaje llano, se traduce como: “Estamos progresando en nuestro esfuerzo de sabotear la iniciativa chino-rusa presentada el viernes 16 para evitar la guerra”.

La vocera del Departamento de Estado, Victoria Nulad, citó el incidente para demostrar que Assad no tiene intenciones de colaborar con la Liga Árabe, debido porque continúa “acribillando” a sus ciudadanos. Jay Carney, vocero de la Casa Blanca dijo: “Las palabras del régimen de Assad no tiene credibilidad... Ellos ya han violado fragantemente sus compromisos de detener la violencia y de retirar a las fuerzas de seguridad de las zonas residenciales. Los EU continúan pensando que la única forma de lograr el cambio que se merece el pueblo sirio es que Basahar al Assad deje el poder”.

Carney llegó al extremo de enunciar un nuevo principio en derecho internacional desconocido hasta ese momento, cuando dijo: “Una vez más, el régimen de Assad ha demostrado que no merece gobernar Siria. Es tiempo de que se detenga este sufrimiento y muertes”. Aquí la pregunta sería: ¿Y qué tanto “merece” Obama después de promulgar una ley que permite “desaparecer” a sus ciudadanos sin juicio alguno?