La presidente de Argentina, Cristina Fernández, en la ONU ataca al FMI y la especulación

24 de septiembre de 2011

24 de septiembre de 2011 — La presidente de Argentina Cristina Fernández de Kirchner dedicó la primera mitad de su discurso de 30 minutos ante la Asamblea General de la ONU el 21 de septiembre, a la crisis financiera global. Aunque le faltó hacer el llamado necesario por una Glass-Steagall, en el discurso atacó las finanzas especulativas y defendió lo que ha logrado hacer Argentina después del incumplimiento sobre su deuda de $160 mil millones de dólares en 2001. Dado que todo mundo está hablando ahora del ejemplo argentino y sobre si hay o no hay "vida después del incumplimiento", su discurso fue útil.

"Hace exactamente ocho años en este mismo ámbito y en este mismo estrado, el presidente de mi país, doctor Néstor Carlos Kirchner manifestaba ante esta Asamblea, y dada la situación de nuestro país, la República Argentina, que había caído en default en el año 2001, que tenía cifras cercanas a un cuarto de la población sin trabajo, cifras de indigencia y pobreza superiores al 50 por ciento, planteaba la necesidad, ya en ese momento, de la reforma de los organismos multilaterales de crédito, especialmente el Fondo Monetario Internacional".

"En estos 8 años la Argentina ha reestructurado su deuda haciendo una reducción del 160 por ciento que comprendía del PBI, a menos del 30 por ciento. Los índices de pobreza e indigencia se han reducido a un dígito y todavía debemos seguir dando pelea. Tenemos un índice de desocupación que es uno de los más bajos de toda la serie y hemos completado el ciclo de crecimiento económico más importante en nuestros 200 años de historia".

"En el año 2003 destinábamos un 2 por ciento de nuestro PBI a la educación y un 5 por ciento al pago de la deuda. Hoy la Argentina dedica 6.47 de su PBI a la educación y un 2 por ciento de su PBI al pago de la deuda".

"La Argentina no pretende erigirse en modelo ni ejemplo de nadie, pero sí volver a ratificar la necesidad de formular claras reglas en materia de transferencia de capitales, en materia de especulación financiera".

"Cuando uno observa el crecimiento del stock financiero global en relación al PBI global también, es decir a lo que producimos en bienes y servicios el conjunto de los ciudadanos y empresas del mundo, puede advertir claramente el por qué estamos frente a un mundo donde la especulación parece no tener freno... Ese formidable spread entre lo que producimos y lo que está, en lo que yo denomino la economía del enter, porque en realidad si vamos a buscar esos activos son solamente apretar la regla enter en una computadora y trasladarse de un lugar a otro, de una moneda a otra y producir una volatilidad como nunca se ha visto en los mercados y crisis recurrentes donde las bolsas suben y bajan todos los días, creando la destrucción de miles de trabajos, pero también formidables rentabilidades que alguien se lleva".

"Lamentablemente seguimos en la misma situación porque más allá de cambios a los que califico absolutamente de cosméticos, no se ha profundizado en la regulación que es necesaria... Y cuando estas transformaciones políticas sobrevienen producto de grandes crisis económicas, hay experiencias que evito comentar, han surgido totalitarismos muchas veces durante el siglo XX producto de crisis que no han sabido resolverse adecuadamente desde la política".