El alto comisionado británico dicta la descarbonización de Malasia

11 de may de 2011

11 de mayo de 2011 — Simon Featherstone, el Alto Comisionado (embajador) británico en Malasia, planteó la política verde imperialista de bajas emisiones de carbono en un artículo firmado en el New Strait Times (el periódico semioficial del gobierno). Dice que para la cancillería británica el cambio climático "es quizá el mayor desafío en política exterior del siglo 21". El gobierno británico ha destinado unos $3 mil millones de dólares a su Fondo Internacional sobre el Clima (ICF por siglas en inglés), que se acaba de establecer formalmente, para que se conozca su posición entre las colonias. El imperio espera gastar la mitad del fondo en ayudar a que los "países pobres y vulnerables" reduzcan las emisiones de carbono y conviertan los bosques en sacrosantos.

Las prioridades de la ICF para su financiamiento son: mostrar que se puede promover un crecimiento a escala con bajo carbono adaptable al clima y que no solo es factible sino deseable; apoyar la adaptación de los países pobres y ayudar a construir un marco internacional efectivo sobre el cambio climático; y "promover innovaciones, creando nuevas asociaciones con el sector privado para apoyar el crecimiento con bajas emisiones de carbono adaptable al clima".

Todavía no está planteado abiertamente en el plan la eliminación de los combustibles fósiles para Malasia y países similares. Pero, si estos bastardos logran triunfar en Alemania con las "recomendaciones" contra la industria de la WBGU, se plantearía inmediatamente.