Actividades previas a la audiencia en torno al Informe Angelides

16 de febrero de 2011

16 de febrero de 2011 — En anticipación a las audiencias del miércoles 16 sobre el Informe de la Comisión Investigadora de la Crisis Financiera (FCIC) en la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes (ahora bajo control republicano), el presidente de la FCIC Phil Angelides continuó su campaña organizativa pública y privada en torno al informe.

Angelides fue entrevistado en el programa de Tavis Smiley (PBS) el lunes por la noche, un programa que las estaciones afiliadas retransmitieron a nivel nacional, durante todo el día de hoy. Además de los argumentos que ha repetido —que la crisis era evitable, y que las regulaciones del gobierno o no existían y no se aplicaban— Angelides le dedicó tiempo especial al congresista republicano Daryl Issa y su "investigación" sobre el trabajo de la Comisión (de Angelides). Al responder a una pregunta de Smiley, Angelides dijo que las acciones de Issa eran "muy importunas... muy pasmosas". Cientos de ciudadanos voluntariamente se apersonaron y dijeron la verdad, dijo, y ahora vienen con amenazas del gobierno. Destacó el artículo de Paul Krugman, que calificó las solicitudes de Issa como "intimidación, no investigación".

Smiley se extendió después sobre el tema preguntando sobre si se iba a procesar a los culpables, notando malicioso que Obama estaba tratando de "ser más 'republicano' que los republicanos". Aludiendo a una posible obstrucción por parte del gobierno, Angelides señaló que "se necesita que se haga justicia, los fiscales necesitan actuar".

Varios miembros de la Comisión de la FCIC que van a ser testigos en la audiencia de hoy de la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, también publicaron en el sitio electrónico de la comisión del Congreso su testimonio preparado. Es de destacar la declaración inflexible de la comisionada Brooksley Born —una oponente de hace más de una década al frenesí desregulador de Greenspan, Bernanke y demás— quien atacó particularmente los derivados financieros que se transan sin ninguna fiscalización (OTC). "El mercado no regulado de $673 billones", se "caracterizaba por apalancamientos sin controles, falta de transparencia, falta de requisitos de capital y márgenes, especulación, interconexión entre las empresas, y concentración del riesgo en instituciones sistémicamente importantes". Además, dijo, "la existencia de millones de derivados OTC de todo tipo crearon interconexiones entre una vasta red de instituciones financieras mediante el riesgo crediticio de contrapartida, exponiendo el sistema al contagio y ayudando a precipitar los masivos rescates gubernamentales".