El Informe de la FCIC gana tracción, en vísperas de la audiencia del miércoles

14 de febrero de 2011

14 de febrero de 2011 — Ayer fue el "último día" oficial de la Comisión Angelides (la Comisión Investigadora de la Crisis Financiera, o FCIC, por sus siglas en inglés), pero su mensaje se sigue difundiendo por todos lados. En un comunicado colocado en el sitio electrónico de la FCIC el 10 de febrero, los comisionados informan que ya ha habido 350,000 visitantes distintos al sitio gratis en donde se puede leer el informe y que el informe ha estado en la lista de libros mejor vendidos tanto del Washington Post como del New York Times en la clasificación de "no ficción". (El domingo 13, estaba en el lugar número 4 del Washington Post y en el número 10 de la lista del New York Times).

El comunicado dice que los registros de la comisión se van a archivar en el Archivo Nacional, para hacerlos totalmente públicos en cinco años, y que el sitio electrónico va a continuar funcionando desde el Centro Rock para el Gobierno Corporativo de la Universidad de Stanford.

En cuanto a Angelides, está muy activo por lo visto. Tenemos informes de que les dio informes a miembros del Congreso en Washington la semana pasada. Y después de su entrevista en el programa Tavis Smiley y Cornel West del sábado, hoy dio una entrevista de media hora a la radio KPFK (Pacífica) de Los Angeles.

Angelides conversó con Maria Armoudian, en su programa Insighters, y respondió preguntas durante media hora. Atacó duro a la Reserva Federal y a los reguladores que no actuaron para parar el estallido evitable. A una pregunta sobre cuales fueron las acciones desreguladores que encontró más dañinas, citó la desregulación de los derivados vendidos por medio de corredores independientes en el 2000. A otra pregunta sobre si halló delitos que perseguir, se negó a ser específico, aunque indicó que ya se han hecho recomendaciones.

Aunque la declaración más fuerte de Angelides la reservó para quienes minimizan las crisis, tanto ésta que sigue destruyendo a la nación como la que estalló en el 2007-2008. Dijo que algunos, como Blankfein de Goldman Sachs, quieren borrar este acontecimiento de la memoria nacional, y andan por todos lados exigiendo que la gente deje de atacar a los banqueros. Pero esto fue un "cataclismo" y sus consecuencias, incluyendo los embargos hipotecarios, desempleo y la pérdida de $11 billones en ahorros personales, están bastante vivos entre nosotros. Ahora tenemos menos bancos grandes, con un poder más concentrado. Necesitamos estar alertas ante nuevos riesgos en el sistema.

Cuando Armoudian le preguntó sobre si pensaba que el programa de rescates, conocido como TARP, había sido exitoso, Angelides se negó a responder directamente, aunque dejó sentado un punto muy significativo. Dijo que no hay que hablar simplemente sobre los $780,000 millones del TARP. Eso no es más que una parte de los 24 programas diferentes de la Reserva Federal que canalizaron billones hacia las instituciones rescatadas, no solo hacia los bancos, sino también hacia GE, Verizon, y demás. La pregunta real es cómo llegamos a este punto, y cómo garantizamos que nunca vuelva a suceder.

Para concluir dijo que estaba preocupado sobre una nueva crisis, aunque de dientes para fuera elogió los beneficios potenciales del proyecto de ley Dodd-Frank. También reiteró su ataque a la forma en que Wall Street se volvió tan dominante en la "economía", destacando que si bien Wall Street solía financiar inversiones en la industria, ahora no es más que "dinero que produce dinero". Citó al ex secretario del Tesoro Snow, quien dijo que "exageramos" las finanzas sobre la economía real.