Próxima batalla en el Congreso sobre el informe Angelides

3 de febrero de 2011

3 de febrero de 2011 — Los presidentes republicanos de tres comisiones de la Cámara de Representantes atacaron la Comisión Investigadora de la Crisis Financiera (FCIC por siglas en inglés), o Comisión Angelides, cuyo informe recién emitido no hizo más que mostrar qué tan acertado estaba el economista Lyndon LaRouche, al haber insistido que el desplome económico-financiero de 2007-2008 era previsible y evitable, y haber dado a conocer las medidas para evitarlo.

El congresista republicano Darrell Issa, presidente de la Comisión de Reforma y Supervisión del Gobierno, el presidente de la Comisión de Servicios Financieros, el congresista Spencer Bachus y el presidente de la subcomisión Bancaria, Patrick McHenry, han exigido la presentación, con amenaza de citatorio legal, el presupuesto completo de la FCIC y los registros de gastos, archivos del equipo investigador y unos 400,000 correos electrónicos internos. En una carta dirigida al presidente de la FCIC, Philip Angelides, los tres miembros del Partido Republicano en esencia acusan a la Comisión de que por su culpa, cuatro de sus miembros republicanos hayan tenido que escribir cartas de "disentimiento", defendiendo a Wall Street y especialmente negando que haya sido la abrogación de la Ley Glass-Steagall de Franklin Roosevelt lo que llevó al crac del 2007-2008.

El ataque de los congresistas republicanos con toda seguridad provocará que se le preste más atención al crucial reporte de la FCIC, entre ahora y el momento en que Angelides testifique sobre el particular ante la Comisión de Baucus el 16 de febrero. Ayer se publicaron varios ataques acerbos contra los comisionados "disidentes" nombrados por los republicanos, incluyendo uno del congresista Brad Miller (Carolina del Norte), un destacado demócrata miembro de esa comisión. El ex regulador federal bancario, profesor William Black, en una contribución a la revista "Mortage Investor", denunció a uno de los principales comisionados "disidentes", Peter Wallison del American Enterprise Institute, por tener severos conflicto de intereses por haber sido el principal desregulador bancario del presidente Ronald Reagan, y subsecuentemente un banquero de Wall Street el mismo. Y un largo comentario en "Smart Investor" de Sara Nunelly, coautora de un libro sobre el crac, desataca que la cuestión clave en esta lucha es la derogación de la Glass-Steagall en 1998: "Con la Ley Grammm-Leach-Bliley, también conocida como la Ley de Modernización de Servicios Financieros de 1999. Muchas personas creen que esta derogación fue la causante de la acumulación de los activos e inversiones riesgosas que contribuyeron grandemente a la crisis financiera global". El reporte de la Comisión Angelides deja esto en claro.

Al responder por escrito a Issa y compañía, Angelides dijo que la FCIC tiene programado finalizar su trabajo el 13 de febrero y que lo que queda del equipo está trabajando para recopilar los registros históricos de la comisión para el Archivo Nacional. Dijo que no tiene ni equipo ni fondos para cumplir con las demandas voluminosas de los tres republicanos. Irónicamente, una de las acusaciones del congresista Issa en contra de la FCIC es que ha gastado demasiado dinero.