¡Nosotros tuvimos razón y ellos estaban equivocados!

29 de enero de 2011

28 de enero de 2011 — La Comisión Investigadora sobre la Crisis Financiera, dio a conocer su estudio de las causas del desplome financiero. El informe es útil porque identifica como la causa principal de la crisis, a las más de 3 décadas de duración de la campaña para eliminar esas medidas de protección de la población estadounidense erigidas por Franklin Roosevelt a principios del siglo 20, especialmente la Ley Glass-Steagall. También identifica a Alan Greenspan como el campeón principal de dicha desregulación.

La comisión identifica dos iniciativas claves de Wall Street que contribuyeron al desplome. Primero, la abrogación en noviembre de 1999 de lo que quedaba de la Ley Glass-Steagall. En ese mes el Congreso federal aprobó, y el presidente Clinton firmó, la Ley Gramm-Leach-Bliley (GLBA).

Segundo, el 15 de diciembre del 2000, se aprobó la Ley de Modernización de Futuros de Mercancías del 2000, con lo cual se legalizaron los derivados en transacciones directas en el orden de los millones de millones de dólares.

Si bien la comisión aporta ahora un servicio útil al identificar estas medidas, Lyndon LaRouche y su movimiento estuvieron luchando en contra de esas medidas especulativas de Greenspan y Larry Summers en ese entonces.

Especialmente, en 1999 en las páginas de la EIR, se denunció la Ley Gramm-Leach-Bliley como un "desastre". Cuando en abril de 1998 anunciaron su intención de fusionarse los presidentes de Travelers Group y Citicorp, lo que violaba la ley Glass-Steagall, esto fue caracterizado por la EIR como una violación a los reglamentos federales sobre conspiraciones.

La EIR de LaRouche también caracterizó la Ley de Modernización de Futuros de Mercancías del 2000 como la "Ley de Despenalización de los Derivados".

Estas acciones en 1999-2000, a las que se opuso fieramente Lyndon LaRouche, pusieron entonces en marcha la cadena de eventos que llevó al estallido del desplome del sistema financiero mundial en el 2007.

Contrario a esos que mienten que nadie hizo o pudo haber pronosticado que esto podía suceder, el 25 de julio de 2007, Lyndon LaRouche dio una videoconferencia internacional por Internet en donde correctamente pronostica la crisis financiera que habría de estallar en unas cuantas semanas. En esta videoconferencia por Internet LaRouche afirma lo siguiente:

"El sistema financiero monetario mundial está realmente ahora en el proceso de desintegración. No hay nada misterioso en esto: desde hace algún tiempo he venido hablando sobre esto, ha venido progresando, no ha cejado. Lo que se enumera como valores bursátiles y valores de mercado en los mercados financieros a nivel internacional no es más que patrañas! No son más que creencias puramente ficticias. No hay nada de verdad: el fraude es enorme. No existe posibilidad de que no haya un desplome del sistema financiero actual. ¡Ninguna! Está acabado, ahora mismo. El sistema financiero actual no puede continuar existiendo bajo ninguna circunstancia, bajo ningún Presidente, bajo ningún liderato, o bajo ningún liderato de naciones. Solo un cambio rápido y fundamental en el mundo financiero monetario mundial puede evitar un desplome general inmediato, en reacción en cadena".

"Este es el mes de agosto: es el aniversario de agosto de 1914. Es el aniversario de agosto de 1939. Las condiciones ahora con peores, objetivamente, que lo que lo eran en esas otras dos ocasiones. Ya sea que llevemos a cabo un cambio fundamental en las políticas del gobierno de Estados Unidos ahora, o más vale que le den un beso de despedida a la civilización durante un tiempo por venir. Esa es la realidad. Quienquiera que piense de manera diferente es, ya sea un incompetente o un idiota, o un lunático desatado: Esa es la realidad. ¿Estás preparado para actuar ahora?.

Inmediatamente después en agosto del 2007, LaRouche hizo un llamado por una Ley de Protección a los Bancos y Propietarios de Viviendas (HBPA) para hacerle frente al estallido de la burbuja de bienes raíces, y la explosión subsecuente de las hipotecas para vivienda y el estallido del mercado de valores con respaldo en las hipotecas y un desplome en reacción en cadena de las instituciones inversionistas más grandes del mundo.

Los consejos municipales de más de 100 ciudades y por lo menos 6 cuerpos legislativos estatales, incluyendo la cámara de representantes de Rhode Island, Alabama, Misisipí y Vermont y el senado estatal de Kentucky aprobaron la HBPA.

Así que, LaRouche no solo pronosticó correctamente el desplome en su videoconferencia por Internet del 25 de julio del 2007 sino que también propuso la solución y movilizó una ola de fondo de apoyo.

Sin embargo esta acción fue bloqueada, a nombre de Wall Street y el Grupo Inter Alfa por, entre otros, la congresista Nancy Pelosi, el congresista Barney Frank y el senador Chris Dodd.

En la medida en que el desplome se agudizó, Wall Street y sus peleles como el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, el presidente del Banco de la Reserva Federal de Nueva York, Timothy Geithner y el Secretario del Tesoro, Hank Paulson —todos ellos criticados por eso en el informe de la FCIC— presionaron en vez de esto para que se adoptara una política de rescate de los mismísimos bancos de inversiones que habían acarreado la crisis debido a sus comportamiento de tahúres de casino ahora legalizadas por el repudio de la Glass Steagall y la legalización de los derivados, hecha mediante la Ley de Modernización de Futuros de Mercancías del 2000.

El primer rescate fue el de Bear Stearns el 16 de marzo del 2008. Lyndon LaRouche lo atacó el 20 de marzo diciendo que violaba la Ley Bancaria de Emergencia de 1933 (la primera de FDR), que dice que solo se pueden rescatar los bancos comerciales, no las instituciones inversionistas.

Después el 24 de julio el secretario del Tesoro Hank Paulson maniobró para rescatar a Fannie Mae y Freddie Mac. El 5 de septiembre, la EIR denunció los rescates de Fannie y de Freddie por ser "equivalentes a traición", una forma indirecta de rescatar a los bancos y sus valores respaldados por hipotecas.

El 12 de septiembre un trabajo investigativo de la EIR puso al descubierto el crimen del rescate de Fannie/Freddie, por ser una violación al propósito asignado a la institución por Franklin Roosevelt —de apoyo al sector de vivienda— ya que en realidad se trataba de rescatar a los bancos.

El 20 de septiembre, Lyndon LaRouche dio a conocer una declaración en donde exige que no haya rescates para Fannie y Freddie. Cinco días después, el 25 de septiembre, inmediatamente después de que Paulson promovió el rescate TARP, Lyndon LaRouche dio a conocer una dura declaración en contra:

"Nunca antes en la historia de ningún gobierno se había propuesto usar el dinero de los contribuyentes para rescatar los papeles inservibles de los inversionistas extranjeros, en particular, de los europeos, encabezados por los amigos 'brutánicos' de la familia Bush. Es obvio que Paulson se está moviendo para hacer que los contribuyentes estadounidenses rescaten a los británicos y otros amigos europeos. Esto es ilegal y anticonstitucional".

El 28 de septiembre, la Cámara de Representantes votó en contra del rescate, 228 contra 205.

Dos días después, el 30 de septiembre de 2008, en medio de la campaña electoral presidencial, Barack Obama pidió que se aprobara el rescate anticonstitucional del sistema financiero monetarista controlado por el Grupo Inter Alfa, a costa de la población estadounidense.

Durante otra de sus videoconferencias internacionales por Internet, el 1 de octubre, Lyndon LaRouche atacó a "Rescates" Barney Frank y su sabotaje a la HBPA que condujo a la crisis. LaRouche advirtió que el rescate iba a llevar a la hiperinflación y pidió el restablecimiento de la Glass-Steagall.

Dos días después, el 3 de octubre la cámara de Representantes aprobó el rescate por 263 votos contra 171 bajo presiones mentirosas de que ocurriría un desastre si no lo hacían y que hasta se requeriría una ley marcial. Lyndon LaRouche emitió una declaración en esa fecha denunciando que su aprobación era un fraude:

"Cuando el Congreso, incluyendo los dos principales candidatos presidenciales, le dicen a sus votantes que era necesario el rescate, no mencionaron que entre las instituciones más grandes que están haciendo fila para que los rescaten hay intereses extranjeros, dijo LaRouche. "Los bancos británicos, holandeses y españoles están todos haciendo fila para exigir cientos de miles de millones de dólares de los contribuyentes estadounidenses".

"Mienten" acusó LaRouche. "Y cuando el ciudadano común y corriente confronta a su representante con este fraude, el político solo dice, 'mentimos. Nos dijeron que teníamos que hacerlo y mentimos'".

Inmediatamente después de la votación en el Congreso, motivada por el miedo, LaRouche exhortó a los ciudadanos a que se unieran bajo su liderato. "Estamos en esta crisis devastadora hoy debido a que la gente no apoyó mi Ley de Protección a los Bancos y Propietarios de Vivienda y otras acciones positivas allá en agosto del 2007" dijo LaRouche.

Como es más que evidente en esta cronología, no es más que una "gran mentira" que nadie sabía cuales iban a ser las consecuencias de repudiar la Glass Steagall. Nosotros lo dijimos fuerte y claro. Todos esos que ahora dcen que nadie sabía están mintiendo. Mintieron entonces y mienten ahora y deben pagar por eso. Ellos son los que nos metieron en este lío.

El apoyo crucial de Obama al rescate significa que el también mintió. Esto es así, o si no, es que está loco o que es un estúpido; que el decida que cosa es.

Es sobre estas bases que se está perpetrando un fraude en contra de la población estadounidense y en contra de la nación. Podemos limpiar todo este embrollo con la Glass-Steagall, ahora! Esta es la cuestión; no hay otra. Sabíamos entonces cuales iban a ser los resultados de abrogar la Glass Steagall y legalizar las apuestas de casino conocidas como comercialización con derivados, y lo dijimos. Tuvimos razón; ellos estaban equivocados.

Nosotros somos los únicos que sabíamos qué era lo lo que había que hacer; nosotros somos los únicos que sabemos ahora qué hay que hacer. Siempre lo hemos sabido. Ahora escúchanos.