En 1926, Vladimir Vernadsky se pronunció a favor del NAWAPA

2 de agosto de 2010

2 de agosto de 2010 —En su libro "La Biósfera" de 1926 el biogeoquímico ruso Vladimir Vernadsky escribió sobre las características distintivas de la materia viva y la biósfera en los siguientes términos:

"Como resultado de estas radiaciones, la energía penetra la sustancia de la biósfera; se vuelve activa, colecta y distribuye la energía recibida en forma de radiación y finalmente la convierte a organismos terrestres en energía libre capaz de realizar trabajo...

"Las criaturas terrestres son los productos de complicados procesos cósmicos; constituyen una parte regular y necesaria de un mecanismo cósmico armonioso en el que, como sabemos, no hay lugar para la casualidad...

"No existe ni un solo balance considerable en la corteza terrestre que no esté influenciado por esta vida, lo que deja trazas indelebles sobre toda la química de la corteza terrestre. Por lo tanto, la vida no es un fenómeno accidental, exterior a la corteza de la tierra. Es parte de la estructura y mecanismo de la corteza terrestre en donde cumple funciones de importancia primaria necesarias para la existencia de ese mecanismo...

"Un organismo vivo de la biósfera tiene que estudiarse ahora empíricamente como un cuerpo especial que no se puede reducir completamente a los sistemas físicos y químicos que conocemos... Esta tarea misma que ha sido planteada por muchos científicos, pudiera resultar ser tan ilusoria como el problema de la cuadratura del círculo. En la esfera de la biología, nos hemos enfrentado a esos problemas más de una vez...".

"La vida transferida al tiempo abstracto y al espacio abstracto de las matemáticas es una ficción, una creación de nuestro intelecto, que no corresponde a la realidad".

En la parte concluyente de su libro, Vernadsky se concentra en el papel singular que juega el hombre y la noosfera, bajo el título "Unas palabras sobre la noosfera":

"En particular, una persona de razón y resolución dirigida diestramente puede alcanzar, directa o indirectamente, campos inaccesibles para cualquier otro ser viviente... No se puede pensar que dicha propiedad de Homo sapiens pueda ser accidental...

"No hay ni un solo rincón de la tierra en donde el hombre no pueda sobrevivir de ser necesario... El poder de la humanidad no está conectado con su materia, sino con su cerebro, sus ideas y su trabajo, guiados por su mente. En la historia geológica de la biósfera, se le abre un gran futuro al hombre si se da cuenta de esto, y no dirige su mente y su trabajo a la auto destrucción.

"El hombre se esfuerza por ir más allá de los límites de su planeta, al espacio. Y probablemente tendrá éxito... Los ideales de nuestra democracia se corresponden a un progreso geológico espontáneo, a las leyes naturales, a la noosfera. Así que podemos mirar hacia el futuro con confianza. Está en nuestras manos. No dejaremos que se nos vaya".