Rangel a la Liga Urbana: "No podemos darnos por vencidos ni rendirnos"

29 de julio de 2010

29 de julio de 2010 — El congresista Charles Rangel envió el mensaje firme, aunque indirecto, de que continuará luchando en contra del asalto proveniente de Wall Street y el equipo de Obama, en una presentación breve ante la Liga Urbana. Si bien ni el presentador ni Rangel mencionaron explícitamente el juicio montado que enfrenta, que está programado para estallar con la presentación ante el Comité de Ética este 29 de julio, el congresista dejó en claro que no se rinde.

Rangel empezó agradeciendo el fuerte apoyo que ha recibido de los dirigentes de la Liga. Después se concentró en el problema del empleo, como un indicador de a donde se dirige Estados Unidos. En su conclusión, lanzó la nota de desafío: "Todos sabemos que la vida, ya sea en lo personal o en la política, no es una bola de cristal" dijo. "Pero no podemos darnos por vencido ni rendirnos". Después dijo que al final del día tenemos que mantenernos juntos con "dignidad y honor". Fue muy bien recibido.

Aunque ha estado bajo presiones extremas, Rangel le ha dicho insistentemente a los medios de comunicación que no ha tranzado ningún acuerdo. Le dijo al periódico de Washington The Hill, en respuesta a una pregunta sobre si procederían las audiencias sobre ética: "Sí... Comparado con un linchamiento, prefiero pasar por lo del jueves"

Por supuesto, como destacó Lyndon LaRouche, aunque Rangel legase a un acuerdo, el linchamiento va a continuar; esa es simplemente la naturaleza de los bastardos que van tras su cabeza. LaRouche enfatizó que Rangel tiene que pelear, y que el espera que gane.

En tanto que el liderato de la Junta de Congresistas Negros apoya a Rangel, dos congresistas demócratas (Barbara Sutton de Ohio y Walt Minnick de Idaho) han pedido su renuncia. El veterano demócrata por California George Miller le dijo al New York Post que "yo creo que es mejor que llegue a un arreglo". Nadie, con excepción de LPAC, ha planteado la cuestión de que es una persecución selectiva, como lo indica el caso de ese delincuente evasor fiscal Timothy Geithner, actualmente escondido en el Tesoro.