Cameron le trae el fascismo comunitario a Obama

21 de julio de 2010

20 de julio de 2010 — De nuevo, como sucedió durante los dos períodos de gobierno de Harold Wilson, de 1964-70 y 1974-76, Gran bretaña le está prendiendo fuego a su propia casa para ponerse como ejemplo a ser imitado por sus vecinos. En aquel entonces, fue la "destrucción creativa" schumpeteriana de la economía británica, que se diseño para que se imitara aquí en EU, como se hizo, primero por Richard Nixon, y después de una manera mucho más desastrosa por Jimmy Carter, controlado por la Comisión Trilateral. Ahora es el fascismo comunitario, llamado también "distribucionismo", de los ingleses de principios del siglo 20, G. K. Chesterton y Hilaire Belloc, concebido por la imperialista Sociedad Fabiana e introducido al nuevo gobierno tory del primer ministro Cameron, a través del joven parlanchín Phillip Blond.

El gobierno de su majestad acaba de lanzar su plan para instrumentar el "fascismo con cara democrática" en toda Gran Bretaña. Pero cuidado: también viene a Estados Unidos. El primer ministro británico David Cameron (que ahora se promociona como D-Cameron) presentó, en conferencia en Liverpool, su plan para la "Gran Sociedad", y explicó que "la Gran Sociedad se trata de la liberación, la mayor redistribución del poder, la más dramática, desde las altas esferas en Whitehall hasta al hombre de la calle". Detrás de toda esa retórica, Camerón describió un plan de control local, con base en el modelo comunitario fascista, de los servicios locales que hasta ahora han estado bajo el control de gobiernos locales, municipales y nacionales, como las escuelas, departamentos de bomberos, transporte, museos etc.

Aunque Cameron negó que su plan esté diseñado para recortar servicios, pocos le creen. Dave Prentis, el secretario general de la Unison, que representa a los trabajadores del sector público, dijo al diario Guardian: "Que no les quepa ninguna duda, el meollo de todo este plan es ahorrar dinero, y costará aún más empleos y llevará a más recortes en los servicios. El gobierno simplemente se está lavando las manos en el abastecimiento de servicios públicos decentes y usando voluntarios como una alternativa al recorte en los precios".

Cameron dijo que ha seleccionado cuatro comunidades como zonas de "vanguardia", todas las cuales son comunidades con grandes centros urbanos. Entre ellos se incluyen Eden Valley en Cumbria, el ayuntamiento Sutton y Cheam de Londres, el consejo de Windsor y Maidenhead en Berkshire, y la ciudad de Liverpool. Con excepción de esta última, la mayoría de esas comunidades son relativamente ricas y ya Sutton y Cheam están licitando para proveer el servicio local de bomberos, que forma parte del Departamento de Bomberos de Londres. El programa de la Gran Sociedad será financiado por el Banco de la Gran Sociedad, que se abastecerá robando el dinero de las cuentas bancarias que no se hayan usado por más de 15 años.

Todo esto brotó de la boca desbordada de Phillip Blond, quien fue escogido por el grupos de peritos "Demos" de la imperialista Sociedad Fabiana, de la Universidad Cumbria, donde era un catedrático de teología alrededor del 2008. Los fabianos le asignaron a Blond que diseñara una ideología para el próximo gobierno conservador (tory) en su "Proyecto de Conservadurismo Progresista". Exactamente de la misma forma, a través de Demos, los Fabianos fraguaron la estructura de creencias sintética del "Nuevo Laborismo" de Tony Blair. Después de su transformación de ser un oscuro catedrático, la revista de la Sociedad Fabiana New Statesman proclamó a Blond como el "rey filósofo de los conservadores". Más recientemente, cuando los tories llegaron al poder, Blond se separó de Demos y formó su propio grupo de peritos ResPublica.

El artículo de la EIR, "¿Cual es su secreto?" del 24 de abril del 2009, señala:

¿Cual es el futuro al que nos quieren llevar Blond y los fabianos con los tories lavados de cerebro? Es un retorno a la placidez de la Era de Tinieblas, antes de que fuera destruida por el Renacimiento y los estados nacionales modernos, representados por "monarcas seculares. A partir del siglo 14 en adelante, hicieron valer su poder y corrompieron a una comunidad altamente plural y recíproca que existía anteriormente con demandas de alianzas, autoridad y control totales", escribió Blond en un artículo de septiembre de 2008 circulado ampliamente, titulado "Pensamiento Medieval", donde destaca que 'la tarea, por supuesto, es actualizar y recuperar este modelo medieval anterior para la edad moderna". Si, por lo visto.

Todos nos convertiremos en propietarios, promete Blond, como copropietarios de conglomerados inversionistas comunitarios, que crearían cooperativas locales y "en verdad gremios, en torno a los cuales las personas podrán invertir". Gran Bretaña debería entregar sus oficinas postales locales a estos conglomerados locales, escribe Blond. Pareciera que el estado nacional desaparecerá, como dijo Carlos Marx. ¿Reemplazará el médico brujo local al Servicio de Salud Nacional? Blond nunca llega realmente a dar una respuesta.

Toda esta mascarada medieval es parte de la ideología del movimiento fascista de Mussolini, en especial, como lo saben bien los que conocen la historia. Pero no proviene de Mussolini. Blond declara abiertamente que sus modelos son John Ruskin y los fascistas "católicos" británicos, G. K. Chesterton y Hilaire Belloc, por lo cual, ciertamente, algunos han criticado acremente a Blond en Gran Bretaña. Los supuestos católicos, Chesterton y Belloc, en verdad eran partidarios de Mussolini y antisemitas fervientes, pero como lo destacó Lyndon LaRouche, no imitaban a Mussolini. Más bien, los patrocinadores británicos de Mussolini, moldearon a Mussolini tomando como modelo a autores del fascismo de la Sociedad Fabiana británica, tales como Chesterton y Belloc. Y Phillip Blond.

¿Y qué hay de ese católico reciente vuelto a nacer de Tony Blair?