Igor Panarin: Gorbachov y Krushchov estaban controlados por la inteligencia británica

5 de julio de 2010

4 de julio de 2010 (LPAC) — En una entrevista con el canal de televisión ruso Izvestia, titulada "¿Quién derrumbó a la URSS?", el pasado 27 de junio, el profesor Igor Panarin lanzó otra bomba con repercusiones de largo alcance. Señaló que los ex dirigentes soviéticos, Nikita Khrushchov (en el poder en 1953-1964) y Mikhail Gorbachov (1985-1991) fueron llevados al poder por la inteligencia británica. Panarin ha estado difundiendo una serie de comentarios sobre la situación histórica y actual del imperio británico como el principal adversario de Rusia. En esta entrevista, Panarin dijo que Gorbachov "debería ser condenado públicamente, pero ante un tribunal público, a fin de entender como es que esta persona pudo conducir una política tan contraria al Estado, perjudicando a su país natal, en el que nación y creció".

Durante un diálogo con sus asociados, Lyndon LaRouche comentó que la declaración de Panarin podría "estremecer los pilares del control británico" sobre aspectos decisivos de la política rusa hoy día, en especial si las instituciones rusas proceden con un tribunal semejante. Igor Panarin es profesor en la Academia Diplomática del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, y es miembro de la Academia de Ciencias Militares. En declaraciones recientes, Panarin ha identificado las operaciones británicas contra Rusia desde los años de 1500, y ha planteado la necesidad de una investigación pública sobre el papel del imperio británico en el estallido de la Primera y Segunda Guerra Mundial.

En declaraciones y artículos ampliamente circulados en traducción rusa, LaRouche ha identificado la subversión británica en contra de Rusia y Estados Unidos desde la muerte de Franklin Roosevelt en 1945, hasta el presente. En su informe del 24 de abril, titulado "Free Russia from the Pirates of the Caribbean: the Case of Arkadi V. Dvorkovich" (Liberen a Rusia de los piratas del Caribe: el caso de Arkadi V. Dvorkovich) LaRouche demostró que la camarilla en torno a Anatoli Chubais, en la Rusia de hoy, surgió a partir de lo que hizo Gorbachov en los 1980, a quien LaRouche califica de "esencialmente traidor a la Unión Soviética, y agente británico".

Panarin indicó que sus afirmaciones se documentan en su libro recién publicado "La Primera Guerra Informática Mundial: El derrumbe de la URSS". Se refirió a lo que en el libro identifica como un punto de inflexión decisivo, el momento de 1953 cuando "en vez del [dirigente bielorruso Panteleimon] Ponomarenko, quien se suponía que sucedería a Stalin, llegaron al poder Khrushchov y un grupo de globalistas". (Desde hace casi tres décadas, LaRouche ha venido poniendo de relieve la relación especial que existía entre Khrushchov y Bertrand Russell y su Asociación de Parlamentarios por un Gobierno Mundial). Panarin señala también que el ascenso de Gorbachov, 32 años después, igualmente "ocurrió con respaldo del Consejo de Relaciones Exteriores [de Nueva York] y sobre todo, de la inteligencia británica, el MI6".

Panarin reitera su opinión de que muchas agencias de inteligencia estadounidenses son "subsidiarias de la inteligencia británica". El profesor es muy conocido por su pronóstico sobre la desintegración venidera de Estados Unidos, un plan que también le atribuye los intereses con sede en Londres.

"En los seis años en que gobernó la Unión Soviética", dice Panarin sobre Gorbachov, "la deuda externa de la URSS aumentó en un factor de cinco y medio, en tanto que las reservas de oro se encogieron por un factor de 11. Estos fueron solo los resultados más visibles de la actividad de Gorbachov en contra del Estado. En mi opinión, es necesario condenar a ese hombre públicamente, pero se debe hacer con un tribunal público, a fin de entender como es que esa persona pudo conducir tales políticas en contra del Estado, para perjudicar a su país natal, en el que había nacido y crecido".

Panarin habló también de nuevo sobre el apoyo de los británicos a un ataque nazi contra la Unión Soviética, lo cual finalmente ocurrió en 1941. Destaca que la mayoría de las millones de víctimas soviéticas en la Segunda Guerra Mundial fueron gente joven, y señala que "yo pienso que ese era uno de los objetivos principales del imperio británico: Destruir la flor de la nación en la Unión Soviética, la generación joven, a fin de destruir la base del Estado de Rusia. Esto es, por supuesto, un objetivo verdaderamente blasfemo, y al imperio británico y los autores ideológicos de esas acciones criminales, por supuesto, se les debería hacer responsable, porque ellos fueron los que llevaron a Hitler al poder. Ellos financiaron su ascenso al poder y lo dirigieron en contra de la Unión Soviética"

Aunque estas nuevas afirmaciones del profesor Panarin merecen estudio y verificación, el mensaje político es patente. Panarin concluye en su libro que las mismas técnicas que se emplearon en contra de la Unión Soviética, se siguen utilizando en contra de Rusia hoy.