Putin encabeza el duelo, en un momento de redención de las relaciones ruso-polacas

13 de abril de 2010

13 de abril de 2010 (LPAC) - El Primer Ministro ruso, Vladimir Putin, continúa presidiendo el duelo oficial en su país por la muerte del Presidente de Polonia Lech Kaczynski y 95 otros polacos prestantes, cuyo avión se estrelló el sábado en las afueras de Smolensk, Rusia. Las muestras de simpatía por Polonia se han manifestado por toda Rusia en una amplia gama de demostraciones de solidaridad después de la tragedia, que estaba vinculada a una de las fases más negras en la larga historia de las relaciones de estos dos países eslavos: la ejecución de más de 22,000 oficiales polacos por parte de fuerzas de seguridad soviéticas en el Bosque Katyn y otros lugares, en la primavera de 1940, justo unos pocos meses después de la invasión nazi a Polonia de septiembre de 1939. El Pacto Molotov-Ribbentrop, entonces vigente, había permitido una demora en el ataque alemán en contra de la Unión Soviética (que no se produjo sino hasta junio de 1941), favoreciendo los preparativos para moverse en contra de Occidente; mientras tanto, Alemania se anexó la parte occidental de Polonia, y las fuerzas soviéticas ocuparon la zona del este.

El presidente Kaczyinski y otros funcionarios, entre ellos los dirigentes de más alto rango de las Fuerzas Armadas de Polonia, se dirigían a rendir tributo a las víctimas de la masacre de Katyn en el 70avo aniversario de sus muertes. El primer ministro Putin ya se había hecho presente en esta conmemoración, uniéndose la Primer Ministro polaco Donald Tusk en una conmemoración conjunta ruso-polaca el 7 de abril. Aunque el expediente soviético por largo tiempo secreto sobre Katyn se abrió en 1992, Putin fue el primer presidente o primer ministro ruso en asistir a un evento oficial en honor de los asesinados en Katyn.

Lyndon LaRouche observó hoy sobre el duelo conjunto ruso-polaco, que "esta es una redención" en vista de una historia tan difícil. Es importante dijo LaRouche, que ciudadanos rusos, empezando con funcionarios encabezados por el primer ministro Putin, expresen en las calles solidaridad con el sufrimiento de la nación polaca, como resultado de esta tragedia.

Hoy en la mañana, antes de partir hacia Washington y América del Sur, el presidente Dmitri Medvedev fue uno de los cientos de rusos que pusieron flores y firmaron un libro de condolencias en la Embajada Polaca en Moscú. Rusia declaró día nacional de duelo por las víctimas del avionazo, con presentadores vestidos de luto en el Canal de TV Primero presentando tomas de las flores, velas y banderas a media asta, mientras tocaban música de Chopin. Se incluyeron entrevistas sorprendentes a ciudadanos rusos ordinarios, como la de una mujer que con lágrimas en los ojos relató su miedo de décadas a visitar la Embajada Polaca hasta ahora, porque en 1937 su madre nacida en Polonia fue arrestada y enviada a un campo de concentración en Siberia durante una década, después de haber acudido a la Embajada en búsqueda de asilo. Un periodista polaco, entrevistado por la TV rusa, expresó su asombro por el derrame de simpatías de Rusia, y comentó que "este parece ser un momento muy importante en nuestra historia".

La televisión rusa mostró a Putin abrazando a Tusk, cuando visitaron el sitio donde se estrelló el avión, cerca de Smolensk, en sábado por la noche, y pasaron la entrevista improvisada que le hizo la TV polaca a Putin, en donde Putin le dijo a los polacos, "estamos de duelo y sufriendo junto con ustedes... le pedimos a Dios por ustedes". Ayer Putin y el embajador polaco Jerzy Bar despidieron el avió que transportaba el cuerpo de Kaczynski de vuelta a casa. El jet de la Fuerza Aérea Polaca fue escoltado hasta la frontera por aviones de combate rusos, en señal de respeto.

Hoy al encabezar el Presidium del Gobierno Ruso, Putin de nuevo expresó sus condolencias a Polonia y tomó informes adicionales sobre la investigación, que el oficialmente está encabezando. Ayer, mediante una videoconferencia llamó a Tusk para que estuviera presente en una reunión de un grupo especial del gobierno ruso, para discutir con la Ministra de Salud rusa Tatyana Golikova y el vicealcalde de Moscú Pyotr Biryukov sobre los acomodos y apoyo para los cientos de polacos que van camino a la capital rusa para identificar a sus familiares, muertos en el avionazo.

En Suecia, el destacado intelectual sueco-polaco Maciej Zaremba dijo que las reacciones en Rusia a la tragedia en Smolensk han conmovido profundamente a los polacos. Aparte de la efusión de simpatías de los ciudadanos rusos comunes y corrientes en la embajada, Zaremba destacó en especial tres actos que fueron bien recibidos por la población polaca: Putin abrazando a Tusk en el sitio del accidente; la disposición del alcalde de Moscú Yuri Luzhkov de cuartos de hoteles y comida gratis para los 400 familiares polacos de las víctimas del avionazo; y la referencia de Medvedev a la conexión histórica entre el avionazo y las ejecuciones en Katyn. El presidente ruso calificó a Katyn de "un lugar de misterio", usando una palabra que, destacó Zaremba, tiene "una profundidad y seriedad espiritual" en Rusia, que también entienden los polacos: "un espacio para la contemplación, milagros y comunidad sin palabras". En entrevista de TV, Zaremba dijo que él pensaba que el luto iba a tener "un gran efecto político en el futuro".