Vocero de la City de Londres exige que los demócratas se apliquen Hara Kiri con el proyecto de ley de salud nazi

16 de marzo de 2010

16 de marzo de 2010 (LPAC).- El principal editorial de ayer en el diario de la City de Londres, Financial Times, es brutal, con el título: "La opción de salud de los demócratas: aprobar la reforma le podría costar a algunos sus puestos. Pues que así sea". Repasa la situación del proyecto de ley y destaca: "el hecho es que para algunos demócratas cuyos votos se necesitarán, el apoyar esta medida en verdad les representará perder en noviembre. Eso es mucho pedirle a un político. Pero, teniendo presente lo que está en juego, no es demasiado". O sea, lo que está en juego para el imperio británico.

Exactamente lo que se le está "pidiendo" al Congreso que haga es que se apliquen Hara Kiri por algo que todavía no se conoce. Como dijo Nancy Pelosi en una conferencia con funcionarios del condado de Washington la semana pasada, "tenemos que aprobar la legislación para ver que es lo que contiene".

Lo que está sucediendo con el proceso legislativo formal va más allá de lo bizantino.

La noche del 14 de marzo se subió al sitio electrónico de la comisión de Presupuesto de la Cámara de Representantes un "proyecto de ley de reconciliación" "fantasma". The Hill dice que las 2,309 páginas puestas son simplemente un proyecto de ley que anteriormente se le había recomendado a la comisión de Educación y Trabajo y a la comisión de Administración y Presupuesto el año pasado. Lo que se puso en la página de Internet no incluye los cambios sustantivos al proyecto de ley de salud del Senado que van a buscar los demócratas en la Cámara de Representantes. Esos cambios se van a ofrecer durante el período de enmiendas en la comisión de Reglamentos, que el panel sobre presupuesto espera comience el miércoles en la tarde.

El cascarón de proyecto de ley fue aprobado 21-16 por la comisión de Presupuesto. Dos demócratas, Chet Edwards de Texas y Allen Boyd de Florida, se unieron a los republicanos para votar en contra. Paul Ryan (republicano de Wisconsin) atacó todo el procedimiento, calificándolo de un "abuso extraordinario y sin precedentes del proceso de reconciliación" y "un caballo de Troya" porque en la comisión de Reglamentos se va a desechar y reemplazar por el verdadero proyecto de ley, cualquiera que éste sea.

Todo esto muestra que no trata sobre la realidad de la situación. Lo que está definiendo la historia no es la lucha sobre los servicios de salud; ni lo será si se convenciera ahora a una amplia mayoría de la población de que éste es el caso. Entre la población estadounidense ya hay entre un 63 y 70% de la población que está exigiendo sacar a todos los titulares en el Congreso, Como lo dijo LaRouche en su videoconferencia por Internet del sábado, "Los Idus de Marzo", "la población estadounidense ha pasado por una evolución de odio en contra de los miembros del Congreso, y su Presidente, desde que tomó posesión este Presidente. Fue una conversión hacia el odio en contra de su propio Presidente, y también especialmente en contra de sus congresistas que los traicionaron. El Presidente no los traicionó - era un enemigo; se le respetaba, como enemigo. Vino de afuera; no sabemos de donde vino. Pero los tipos que elegimos, los tipos que creímos que eran nuestros amigos, que pensamos que eran nuestros representantes, nos traicionaron! ¡Estos son los tipos que la población odia! No el tipo que se presentó como un enemigo venido de afuera, sino los tipos en nuestra propias filas que traicionaron a la familia, que traicionaron a la nación; y el odio es en contra de ellos".

Ya se está moviendo la mano de la historia de lo que será Belsazar Obama fuera de su cargo, en un proceso elaborado por LaRouche el sábado. Y sacar a Obama es el asunto clave. Como dijo LaRouche, "bajo el liderato y estímulos correcto; con lo que tenemos ahora, el residuo de gobierno, después de deshacernos de esta basura, limpiar el Congreso, limpiar el gobierno, vamos a poder reconstruir esta nación!".