A dos meses del terremoto en Haití, Obama se niega a reubicar a los desamparados, invitando muerte en masa

16 de marzo de 2010

13 de marzo de 2010 (LPAC).— El 12 de marzo, al cumplirse dos meses del terremoto en Haití, la negativa del Presidente Obama de ayudar para hacer la reubicación en gran escala a tierras seguras de 1.3 millones de personas que están en Puerto Príncipe, la zona más afectada por el sismo, significa darle a cientos de miles una sentencia a muerte. Obama debe ser enjuiciado políticamente o renunciar a su cargo.

Al mismo tiempo en que el Presidente Obama repasaba las peticiones hechas en la reunión de principios de semana con el Presidente de Haití René Preval, en Washinton, el Gobierno continuaba retirando inclusive las hoy limitadas capacidades militares estadounidenses en Haití, necesarias para tener la logística para socorrerlos y reconstruir lo devastado. Casi todos los días más tropas dejan la isla. El jueves, más de 470 soldados que formaban parte de la 2da Brigada del Batallón de Tropas Espaciales, de la 2da Brigada del Equipo de Combate y de la División de Transporte Aéreo 82, se marcharon de Puerto Príncipe.

El Gen. Douglas M. Fraser, Jefe del Comando Sur de EU, desplegado por la Agencia para el Desarrollo Internacional (ADI) de Estados Unidos, no dijo esta semana exactamente cuantas tropas de este cuerpo se encuentran ahora en Haití. Pero el número de ellos ha bajado a más o menos a 9,000 soldados (6,000 en tierra y 3.000 en su base marítima) de 20,000 soldados estadounidenses que fueron enviados inmediatamente después del sismo del 12 de febrero. Por ejemplo, el sábado, el barco hospital USNS Confort llegará a Norfolk, Virginia, siguiendo su ruta de regreso a su puerto de origen en la ciudad de Baltimore. Se puso fin a su misión en Haití.

En cambio, lo que se necesita, es una movilización de gran escala para salvar vidas, y ayudar a la reconstrucción de la nación. Lo más urgente es el programa para hacer una reubicación en masa - dirigido por el Cuerpo de Ingenieros de la Armada de los Estados Unidos ampliado - para ofrecer albergue seguro y proyectos productivos y de construcción a nivel nacional al estilo de los CCC, para los más o menos 50 campamentos temporales en los que hay 20,000 personas en cada uno, distribuidos en varios estados de Haití en las afueras de zona del sur aquejada por el terremoto. Las 1.3 millones de personas que todavía están en la zona del sismo está enfrentando peligros inminentes ante las inundaciones, los deslaves, y toda clase de enfermedades transmitidas en las aguas y por mosquitos. Una de las más comunes es la malaria.

Aunado a esto hay más de 600,000 personas que salieron de la zona del sismo, y se encuentran a todo lo largo y ancho del país viviendo en condiciones infrahumanas. Por ejemplo, hay 160.000 en la frontera con República Dominicana; y otras 162.000 en el departamento de Artibonite, al norte de Puerto Príncipe.

Es una carrera contra el tiempo antes de que comience de lleno la estación de las lluvias. Ya, el 1ro de marzo, ocurrieron inundaciones repentinas en la costa sur de Los Cayos; y el norte se ha visto afectado por deslaves.

- Pretensiones de Caridad -

En vez de una política para reubicarlos y para construir infraestructura, a las personas afectadas por el sismo están siendo abandonadas a morir en el sitio. El Primer Ministro de Haití, Bellrive, y los funcionarios de gobierno han pedido que se establezcan 5 asentamientos en las afueras de Puerto Príncipe, para proveerle albergues temporales como mínimo a algunas de las víctimas del terremoto para que puedan dejar la zona de peligro, pero hasta ahora no hay ninguna movilización. Hace poco, el Gobierno de Obama rechazó una petición para evacuar esta población.

Obama está canalizando toda la ayuda de Estados, de 700 millones de dólares, a través de la ADI, la cual en respuesta, está fundando organizaciones comerciales y no gubernamentales para que trabajen en Haití, de acuerdo con los nexos internacionales de Bill Gates, George Soros, y las agencias que sirven al compromiso de Londres a reducir la población. Por lo tanto la población de las zonas aquejadas por el sismo no se deben mover de allí.

En conjunto, estas agencias han proporcionado albergues de emergencia (lonas alquitranadas, sábanas de plástico, etc.) para más o menos 525,000 personas, o 41% de aquellos que se encuentran en el propio lugar del terremoto, según dijo esta semana la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCAH). Pero inclusive si el 100% de ellos recibieran "albergues" de emergencia mañana, todavía estarían enfrentándose al sufrimiento y la muerte por estar todavía en la zona del terremoto, donde el riesgo de las enfermedades y de las inundaciones es muy alto.

Un ejemplo actual de esta política mortal deliberada, destaca el equipo privado, la CHF Internacional, que está asociada con la Fundación de Bill y Melinda Gates así como con otra docena de compañías, tales como Chevron. Y el nuevo Administrador de la ADI, Rajiv Shah, quien trabajó para la Fundación Gates por 8 años.

Hoy Shah le dio un informe a la prensa en la ADI para anunciar su nuevo proyecto "Ayudando a dar Albergue a Haití" (Helping Shelter Haiti) y su exhibición en el edificio Reagan de Washington, DC. El nuevo "Ayudando a dar Albergue a Haití" es una asociación publico-privada de la ADI con la CHF Internacional, para construir albergues individuales, pequeños cobertizos, de 3.5 metros cuadrados por persona, que consistirían de una estructura de madera cubierta de una sábana de plástico. Estas cobertizos son promovidos como fáciles de construir y aceptables durante una tormenta. El 28 de febrero en la cobertura noticiosa de la NPR (Radio Pública Nacional) sobre la iniciativa de la CHF, el locutor Greg Allen (en el programa del dominical) dijo que las agencias de socorro rechazaron hecha por Haití para llevar a los haitianos de la zona del sismo a nuevos campamentos temporales más seguros. La política, en cambio, es la de construir estos cobertizos precisamente en la zona de las inundaciones.