¿A dónde se fue todo el dinero del salvataje bancario?

23 de febrero de 2010

22 de febrero de 2010 (LPAC).— ¿A dónde se fue todo el dinero del rescate financiero? Esta es la pregunta que plantea el Telegraph de Londres en un artículo del 19 de febrero, en donde argumenta que el Banco de Inglaterra y el gobierno británico han gastado bastante más de un billón de libras ($1.6 billones de dólares) en salvar al sistema financiera británico. Se pregunta, ¿qué obtuvimos a cambio de nuestro dinero? La economía sigue a "niveles peligrosamente bajos" y los préstamos bancarios siguen contrayéndose, igual que en EU. El Telegraph, siendo una apropiada pieza de propaganda británica, nunca se contesta realmente la pregunta, así que lo haremos nosotros.

Lo primero que debemos entender es que el Banco de Inglaterra no tiene como costumbre caer en las trampas que tiende para otros, como la Reserva Federal (Fed) o el Banco Central Europeo. Los británicos anunciaron todo tipo de planes de rescate grandilocuentes, especialmente como una forma de engatusar a la Fed y al BCE para que gastaran enormes sumas para rescatar al sistema monetario global dominado por los británicos. La Fed y el Tesoro de EU hicieron exactamente lo que ordenaron los británicos, organizando un hurto financiero que destruyó a la nación, disfrazado de rescates financieros de los bancos, en tanto que el BCE saqueó a los gobiernos y las poblaciones de la dictadura financiera conocida como Unión Europea. Estados Unidos cooperaron con una suma asombrosa, calculada en $24 billones por el Inspector Especial del TARP, General Neil Barofsky, en tanto que el BCE también contribuyó con billones de euros para fondos de rescate. En tanto, los vivos del Banco de Inglaterra se reían de la credulidad de sus paleros, y ellos mismos hicieron relativamente poco.

Sin embargo, la pregunta de qué tanto dinero y a dónde se fue, es algo parecido a un fraude, como lo saben los pérfidos británicos. Mucho de ese dinero realmente nunca existió, no siendo más que entradas en la computadora en las cuentas de los bancos y sus respectivos bancos centrales, como forma de permitirle a los bancos pretender ser solventes. Otra enorme trozo no fue dinero en efectivo contante y sonante, sino que tomó la forma de respaldos garantizados por el gobierno de toda suerte de papeles financieros, bajo el dudoso raciocinio de que los mercados se recuperarían y que desaparecerían rápidamente las garantías sin costo alguno. Las quejas de que los préstamos bancarios son un timo, dado que el propósito del rescate era tapar los hoyos extraordinarios en el estado de cuentas de los bancos, sin permitir que ese dinero saliera hacia la economía en general, en la tonta creencia de que al hacerlo podían evitar la hiperinflación. Como política, nunca se supuso que los bancos hicieran préstamos con ese dinero.

Sin embargo, el gobierno de Estados Unidos también se ha convertido en un prestamista de último recurso en los mercados de bienes raíces, ya sea haciendo o garantizando casi cada hipoteca que ahora se emite. Fannie Mae y Freddie Mac enfrentan enormes pérdidas más adelante, y le intentan pasar esas pérdidas directamente a los contribuyentes, y lo mismo es cierto para Ginnie Mae y la FHA. También están listos los planes para tratar de rescatar el mercado comercial de bienes raíces. Es un barril sin fondo.

La devastación que ocasionarán estas políticas criminales no se pueden medir cabalmente en términos de dólares. ¿Cómo le pones un valor en dólares a la destrucción de una nación, la destrucción de su población, y la destrucción de su potencial futuro? El costo monetario es el menor de todos.