Deserta otro demócrata:"tomen este trabajo y váyanse al diablo"

17 de febrero de 2010

16 de febrero de 2010 (LPAC).— "Bayh a Obama: tomen este trabajo y váyanse al diablo". "Bayh quema a los demóocratas". "Bayh sorprende a los demócratas con su decisión". Bayh emitió un "sorprendente 'friéguense' a Obama y Harry Reid". Estas fueron algunas de las descripciones del anuncio sorprendente hecho hoy por el senador demócrata por Indiana Evan Bayh, de que no buscará la reelección por un tercer período en el Senado. El anuncio fue una "sorpresa" para los eruditos y comentaristas, quienes se quedaron patinando, dado que Bayh iba por delante en las encuestas en Indiana, y tiene cerca de $13 millones de dólares en su cofre de campaña.

"Entre las complicaciones de la decisión de Bayh está la pesadilla logística frente a los demócratas" dado que la fecha límite para presentar documentos y poner a un demócrata en la boleta electoral se vence en cuatro días, escribe Político. Associated Press informa que la renuncia se produjo en el contexto de "cada vez más votantes furiosos"; mientras que los Republicanos, que creen que tienen la posibilidad de aprovecharse de la huelga de masas, se están jactando de que "Scott Brown se echó a otra víctima".

Bayh, una segunda generación, senador en su segundo período, dijo que estaba fastidiado del "partidismo" extremo en el Senado, en donde no se había nada. Bayh es el tercer senador, junto con Chris Dodd (demócrata de Connecticut) y Byron Dorgan (demócrata de Dakota del Norte) que decide no contender -junto con más o menos una docena de miembros demócratas en la Cámara de Representantes.

La realidad es que -como lo dijo hace meses Lyndon LaRouche- el Partido Demócrata ya está muerto y Obama acabado. Republicanos prestantes como el senador John Kyl (republicano de Arizona) y el congresista John Boehner (republicano de Ohio) han dicho que a lo mejor no asisten a la llamada "cumbre" sobre servicios de salud bipartidista convocada por Obama, porque no es algo serio. Ya la Casa Blanca decidió sobre el proyecto de ley. Y el viernes pasado, el dirigente de la mayoría en el Senado, Harry Reid aplicó los frenos chirriantes al avance del llamado "proyecto de ley sobre empleos".