Todo queda en familia: Agentes del Banco Santander disfrazados de funcionarios "españoles"

10 de febrero de 2010

10 de febrero de 2010 (LPAC).— Las advertencias de Lyndon LaRouche en el sentido de que el Banco Santander está empeñado en una bravuconada a nivel internacional, se confirman otra vez en la farsa del "circo" que el Gobierno español lleva de Londres a París esta semana, para convencer a los inversionistas que no deben deshacerse de la deuda de España. A la cabeza de ese esfuerzo encontramos al número dos del Ministerio de Economía y Finanzas de España, José Manuel Campa.

Eso lo hace el agente más importante del Banco Santander en el ministerio. Antes de ser nombrado viceministro en mayo del 2009, Campa, entrenado en Harvard, tuvo la "Cátedra de Instituciones Financieras y Gobernabilidad Corporativa del Grupo Santander" en la escuela de negocios internacionales de la Universidad de Navarra, IESA, un puesto pagado por el Grupo Santander del cual solo está en "ausencia extendida", informó IESA.

Así que el angustiosamente quebrado Banco Santander (junto con Barclays y Citigroup) no solo patrocinaron el almuerzo para los inversionistas a los cuales Campa se dirigió el 8 de febrero en Londres. El hombre se lució para asegurar a los inversionistas que la deuda de España sigue siendo un activo fabuloso que hay que mantener, como uno de los suyos. No es de sorprender, que en Londres Campa se apuró en negar que el Gobierno español esté de acuerdo con su ministro de Fomento, José Blanco, cuando este denunció a los "especuladores" por estar detrás de los ataques a España.

Como era de esperarse de alguien con "credenciales" como las suyas, Campa es una tonto real. Después de Londres, se fue a París, donde le aseguró a los inversionistas el 9 de febrero que España siempre permanecería siendo una hacienda feudal atrasada, y por esa razón no deberían preocuparse por la bancarrota. El sector de servicios continuará dominando la economía española en el medio y largo plazo, dijo, y los dos sectores que han sido sus pilares en los años recientes —turismo y construcción— seguirán siendo importantes en el futuro. "Tenemos el sol y las playas", que privatizaremos, y los jubilados europeos viajaran en tropel a España, que puede "esperar" una caída del desempleo a ¡solo un 15% para el 2013!

Que pensaron de esas promesas los inversionistas franceses, que poseen más de la cuarta parte de la deuda pública de España, no se sabe en este momento.