Moscú dice que Washington fanfarronea con la guerra antidrogas en Afganistán

10 de diciembre de 2009

10 de diciembre de 2009 (LPAC).- A pesar de las repetidas advertencias durante años de los rusos y los iraníes a Washington, sobre la devastación causada por la producción de opio después de la invasión de Estados Unidos a Afganistán, el discurso del presidente Obama en West Point cuidadosamente evade el tema del narcotráfico. Posteriormente, en las audiencias en la Cámara de Representantes y en el Senado en donde participaron los peces gordos del gobierno de Obama, ni los interrogadores ni los testigos le prestaron la más mínima atención a esta amenaza, que no solo está destruyendo cientos y miles de familias en la región, sino que también está abasteciendo a los insurgentes, y otros criminales, con enormes sumas de dinero fácil.

El director de Control Federal de Drogas de Rusia, Viktor Ivanov dijo el 8 de diciembre en CNN que su país está soportando lo más arduo de este tráfico, y que se tiene que hacer más para aplastar el cultivo de amapola dentro de Afganistán. El le ha pedido a E.U. que use el aumento de tropas en Afganistán para que ayude a contener el flujo de drogas que entran a sus fronteras, en la medida en que la adicción a la heroína alcanza proporciones epidémicas. Ivanov sugirió que E.U. use herbicidas para defoliar las cosechas desde el aire, destacando el éxito de esto cuando se usó para erradicar cosechas usadas para producir cocaína en Colombia. "Según datos de la ONU, el año pasado 75% de las plantas de coca han sido destruidas" dijo. "Esto solo se le puede atribuir al método de defoliación. Es el método más efectivo y estoy sorprendido de que no lo estemos usando en Afganistán".

Pero anteriormente en junio de este año, el enviado especial de Washington a Afganistán y Pakistán, Richard Holbrooke, asociado al grupito de George Soros que promueve la legalización de las drogas, le dijo a los reporteros en una reunión de las naciones del G8 en Trieste, Italia: "Las políticas de Occidente en contra de la cosecha del opio, la cosecha de amapola, han sido un fracaso. No produjeron como resultado ningún daño al Talibán sino que dejaron sin trabajo a los granjeros". "No vamos a apoyar la erradicación de las cosechas. Vamos a eliminarla en fases" agregó.

La actitud de Holbrooke es un rechazo explícito a la oferta que había hecho Ivanov en el periódico del gobierno Rossiskaya Gazeta a fines de enero, en el sentido de que EU y Rusia debían hacer de la guerra a las drogas un aspecto central de su colaboración. En ese entonces acababan de nombrar a Holbrooke.