La globalización está destruyendo la economía de EU: el caso de la fuerza laboral

16 de noviembre de 2009

14 de noviembre de 2009 (LPAC).-El siguiente informe aparecerá en la edición del 20 de noviembre de Executive Intelligence Review.

La globalización está destruyendo la economía de EU: tomemos el caso de la fuerza laboral

por John Hoefle

13 de noviembre de 2009.- No es ningún secreto que desde que se desplomó el sistema financiero en julio de 2007, la economía de Estados Unidos sufre de una hemorragia de pérdida de empleos, y no se ve un fin cercano a este proceso. Sin embargo, es crucial que la población se dé cuenta de que, aunque se recontrataran súbitamente todos los que han perdido su empleo, no se resolverían los problemas fundamentales que enfrentan hoy las economías de EU y del mundo. El regresar a la situación anterior al desplome económico, no es la solución.

En las últimas cuatro décadas, a partir del período de 1967-68, los EU y el mundo han sufrido un viraje profundamente destructivo alejándose de la producción económica y la auto suficiencia, hacia lo que se ha llamado globalización. En Estados Unidos, abandonamos la Era Industrial por las promesas de la Era de la Información, una era en la que la producción de bienes se reemplazó con la venta de "información" y "servicios". Las finanzas reemplazaron a la industria como el motor que movía al país. Y, de hecho, lo movió derechito a estrellarse contra la pared.

La globalización es un estribillo de mercadotecnia, diseñado para revestir una antigua práctica depredadora con una especie de nuevo instrumento de progreso mejorado. Pero lo que es la globalización es un regreso al colonialismo económico, un mundo en el que el imperio angloveneciano controla al mundo mediante una combinación de control sobre el abasto y el precio del dinero, y la producción y distribución de bienes y servicios esenciales. El sistema monetarista controla el cartel financiero, y el cartel financiero controla la red de corporaciones globales que abastecen a las naciones del mundo con alimentos, petróleo y otros productos esenciales. Esencialmente es un retorno a las prácticas depredadoras de la Compañía de las Indias Orientales británica traficante de esclavos y de drogas, con ayuda de la tecnología moderna.

La composición del trabajo

El daño que estas políticas neocolonialistas le han ocasionado a la economía de EU se ve reflejado en el cambio en la composición de la fuerza laboral. Es decir, cambios en lo que hace la gente para vivir.

Los empleos se dividen en dos grandes categorías, productivos y administrativos, con base a la naturaleza del trabajo que realizan. Como ayuda ilustrativa de la diferencia, imagínese una compañía pequeña con una tienda. La compañía tiene una fábrica que fábrica, digamos, pequeños motores eléctricos.

Los trabajadores en la fábrica que hacen y ensamblan motores se clasifican como productivos, porque transforman varios componentes para producir un producto terminado, de forma tal que aumenta el valor de esos componentes. Este aumento en el valor se mide en términos de la economía física, con base en el beneficio aumentado que le aporta el producto a la economía —un motor eléctrico— sobre el beneficio de los varios insumos -el cableado, la habitación, etc. El motor terminado tiene más valor que las partes, y así se crea riqueza.

La compañía también tiene personal administrativo, los compradores que adquieren los insumos, los vendedores que venden el producto terminado, los contadores que manejan la nómina de pagos, los gerentes que dirigen la operación etc. Estas personas realizan funciones necesarias, pero estas funciones son esencialmente administrativas, lo que representa costos que tienen que cubrirse con el sector productivo de la compañía.

Ahora imagínense que la compañía es tan exitosa que el director ejecutivo decide contratar a un gerente financiero, para que maneje las ganancias y se haga cargo de las relaciones con Wall Street. Con el tiempo crece el equipo financiero, se agrega un departamento de personal, después un equipo de relaciones públicas y así sucesivamente. El dinero que mejor se hubiera invertido en mejorar la productividad de la fábrica se gasta en vez de esto en funciones administrativas, lo que da como resultado un número de empleados administrativos creciente en comparación con los trabajadores productivos.

Después, un conglomerado compra la compañía, más interesado en su flujo de efectivo que en la producción. Se recurre al lado productivo de la compañía para que cargue con más gastos administrativos, en tanto que su equipo de producción envejece y se deteriora. Finalmente, el conglomerado decide cerrar la fábrica y mover la producción a otros lares, en donde los costos laborales son más baratos, sacando completamente la producción de la economía de Estados Unidos.

Esto es, en esencia, lo que ha sucedido con la economía de EU y se pueden ver los efectos de esta desindustrializacion y globalización en la composición de la fuerza laboral, según informes del Departamento del Trabajo de EU.

Según las cifras

El resultado es un cuadro de las tendencias de cambios relativos en la composición de la fuerza de trabajo sobre un período de tiempo.

Primero, vemos los cambios generales desde 1968, en la relación entre trabajadores que producen bienes y los trabajadores que proveen servicios en la Gráfica # 1.

Lo que vemos es una caída significativa en el nivel de productores de bienes, a la par que un alza pronunciada en los proveedores de servicios. Excepto al final, en donde ambos tienden a caer. El nivel de proveedores de servicios tuvo su punto más alto en el 2000, cerca de 1.7 veces más que el nivel de 1968 y ahora está en 1.6, en tanto que los trabajadores productores de bienes se han reducido casi a la mitad, a 55% del nivel de 1968.

En la siguiente, vemos más de cerca la producción, considerando los trabajadores en la producción de manufacturas, y los trabajadores ferroviarios Gráfica 2.


Ambos muestran caídas significativas, de 39% y 21%, respectivamente, en comparación con los niveles de 1968.

A la reducción de los trabajadores ferroviarios, se corresponde una caída en el millaje de vías ferroviarias. Tenemos ahora unas 94,000 millas de ferrocarriles Clase I -ferrocarriles importantes- en comparación con las 167,000 millas de 1890 y el punto más alto de 253,000 millas en 1920.

Eso es devastador, dada la importancia del transporte ferroviario en la economía.

Al mismo tiempo, continúa creciendo la cantidad del flete transportado en esas vías ferroviarias cuyo millaje se encoge, a casi 1.8 billones de toneladas por milla en el 2007. Desde entonces, ha caído el tráfico de ferrocarril de carga en EU en un 19%, según Railfax. Casi la mitad del flete que se transportan en los ferrocarriles de EU es carbón.

Las industrias automotriz y aeroespacial se han visto afectadas seriamente, así como también el sector de máquinas herramientas.


El empleo en los vehículos automotores y partes manufactureras ha caído a solo un 52% del nivel que tenía en 1990, en tanto que el empleo en productos aeroespaciales y partes ha caído en un 46% desde entonces. El empleo en la producción de máquinas herramientas, una métrica crucial de una economía sana, apenas llega a un 45% del nivel que tenía en 1990.

¿Es entonces una sorpresa que nuestra economía se esté muriendo?

El sector servicios, que se suponía iba a reemplazar al sector industrial "ya obsoleto", como motor de la economía, tambien ha empezado a desplomarse. El empleo en los servicios de información, que tuvieron su punto más alto con el timo de la burbuja tecnológica/ Y2K en el 2000, ahora está por abajo del nivel que tenía en 1968.


El empleo en los sectores financiero, menudeo, recreativo y hospitalidad siguen muy por arriba de sus niveles en 1968 pero se están contrayendo rápidamente. Cada uno de estos sectores fue una criatura de la burbuja financiera y cada uno se está desplomando, como consecuencia de su estallido. Las firmas financieras se están reduciendo a pasos agigantados. Las tiendas de menudeo sufren en la medida en que los consumidores aseguran las escotillas, voluntaria o involuntariamente. El otrora floreciente negocio de hoteles se está viendo afectado seriamente en la medida en que se contrae el turismo y los negocios junto con la economía. Es de esperarse que los niveles de empleo en todos estos sectores se hundan precipitadamente, y mucho más rápidamente de lo que la mayoría de la gente cree. Este foso no tiene fondo.

Para evaluar cabalmente el daño que se ha ocasionado con nuestro despegue de los principios de una economía física sana hacia el mundo virtual de los servicios y la globalización, tenemos que tomar una perspectiva de aún más largo plazo. El cuarto no es agradable.

Desde cualquier medida, el empleo manufacturero ha estado cayendo peligrosamente en los últimos años. Para septiembre de 2009, solo había 11,8 millones de estadounidenses empleados en las manufacturas, muy por debajo del momento más alto de casi 20 millones en 1979, y el número de trabajadores apenas está por encima del nivel de 1940. Sin embargo, medido en términos per cápita, el nivel de empleo en manufacturas está de regreso al nivel que teníamos a principios de los 1880!.



¡Esto es más que locura!

Por supuesto, las estadísticas de empleo no cuentan toda la historia. También se tienen que considerar otros factores, como mejoras tecnológicas que aumentan el poder productivo del trabajo humano. Por ejemplo, las máquinas herramientas modernas controladas por computadora, pueden hacer mucho más trabajo por operador que sus predecesoras manuales. Y el uso de computadoras y otras máquinas pueden aumentar, dramáticamente, la cantidad de trabajo que puede realizar una sola persona en muchas áreas.

Algunos alegarían que son irrelevantes las estadísticas manufactureras de EU, dado que podemos importar lo que necesitamos. En dónde se fabrique, alegan, no importa; lo único que importa es que nosotros podamos comprarlo. Los más tontos hasta pudieran insistir en que hacer que se fabriquen nuestros productos en el exterior, en lugares en donde la mano de obra es más barata, no da una ventaja, dado que de esta forma podemos adquirir lo que queramos de una manera más barata.

Dichos argumentos se basan invariablemente en consideraciones monetaristas, y son por lo tanto intrínsicamente incompetentes. ¿Si estamos ahorrando tanto dinero, entonces por qué se está muriendo nuestra economía?

La respuesta es simple, si es que no te han embaucado con la línea globalizadora de los oligarcas. Las economías se basan en principios de economía física, sobre poder aumentar la maestría de la humanidad por sobre el universo. El dinero no es más que una convención, un acuerdo.

Bajo la globalización le vendimos nuestras almas al Imperio Brutánico, solo para encontrarnos indigentes. Ahora tenemos que revertir esa transacción, ponerle fin al imperio y a su timo globalizador, y empezar a reconstruir el mundo.

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