Donde el duque simula que permitirá que gobierne su embaucado vasallo

13 de noviembre de 2009

6 de noviembre (LPAC).-- Traed a la memoria, caro lector, las frases primeras del Capítulo 42 del II Tomo de la célebre obra clásica de Miguel de Cervantes Saavedra, El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, donde los duques aristocráticos prosiguen con su entretenimiento con sus juguetes del momento, el despistado Don Quijote y su escudero Sancho Panza, al simular que dejarán que éste gobierne una de sus ínsulas.

``Con el felice y gracioso suceso de la aventura de la Dolorida quedaron tan contentos los Duques, que determinaron pasar con las burlas adelante, viendo el acomodado sujeto que tenían para que se tuviesen por veras; y así, habiendo dado la traza y órdenes que sus criados y sus vasallos habían de guardar con Sancho en el gobierno de la ínsula prometida, otro día, que fue el que sucedió al vuelo de Clavileño, dijo el Duque a Sancho que se adeliñase y compusiese para ir a ser gobernador; que ya sus insulanos le estaban esperando como el agua de Mayo...''

``Mirad, amigo Sancho -respondió el Duque- yo no puedo dar parte del cielo a nadie, aunque no sea mayor que una uña; que a solo Dios están reservadas esas mercedes y gracias. Lo que puedo dar os doy, que es una ínsula hecha y derecha, redonda y bien proporcionada, y sobremanera fértil y abundadosa, donde si vos os sabéis dar mañana, podéis con las riquezas de la tierra granjear las del cielo...''

``-Ahora bien -respondió Sancho-, venga esa ínsula; que yo pugnaré por ser tal gobernador, que, a pesar de bellacos, me vaya al cielo; y esto no es por codicia que yo tenga de salir de mis casillas ni de levantarme a mayores, sino por el deseo que tengo de probar a qué sabe el ser gobernador... -Señor -replicó Sancho-, yo imagino que es bueno mandar, aunque sea a un hato de ganado''.

Y ahora, caro lector, permítasenos transportarlo de algún lugar de La Mancha en el siglo 17, a Londres en el siglo 21, en la ocasión (el 5 de noviembre de 2009) cuando un Duque moderno (el de Kent) le otorgó a un Sancho Panza reencarnado (el presidente Lula de Brasil) el premio, no de gobernar la ínsula de Barataria, sino el también impresionante Premio Chatham House 2009 por "las políticas económicas innovadoras y responsables que han mantenido el equilibrio fiscal". Y escuchad, si deseáis, los comentarios escritos para tal memorable ocasión por el director adjunto de Chatham House (y principal brasilenista del Reino Unido), profesor Victor Bulmer-Thomas:

``Brasil ahora está a la vanguardia de los temas internacionales claves del día y mucho del crédito se lo merece el ganador del Premio Chatham House de este año. El premio de los Juegos Olímpicos de 2016 en Río de Janeiro es el remate... Las pretensiones de liderato planetario de Brasil necesariamente se pospusieron por un combinación de desarrollo hacia adentro, gobiernos militares e hiperinflación. Solo a mediados de los 1990, cuando Brasil por fin controló la inflación, abrió su economía y consolidó su democracia, pudo considerar de nuevo un papel planetario.

``El aspirar es una cosa pero lograrlo es otra. Pelear por un lugar en la mesa principal no es fácil... [brasil] peleará por liberar al mundo de las armas nucleares, será constructivo en las negociaciones sobre cambio climático...''

``Al igual que otros aspirantes, Brasil no conseguirá un status sin pasar por un aprendizaje largo en los clubes de los países ricos''.