"Todo ladrón se opone a la Glass-Steagall": Miren a Larry Summers

21 de septiembre de 2009

20 de Septiembre de 2009 (LPAC).— Ayer Larry Summers, asesor económico de la Casa Blanca le proporcionó las pruebas a Lyndon LaRouche para la declaración que hizo el sábado, al decir que todos los bandidos se oponen al proyecto de ley de Glass-Steagall. Ayer, Summers dio el discurso de orden en una conferencia copatrocinada por el Colegio de Negocios McDonough de la Universidad de Georgetown y el periódico el Finantial Times de Londres. Después de echarse un rollo monótono de más o menos 40 minutos sobre la necesidad de imponer una estabilidad financiera, la primera pregunta que le hicieron a Summers fue sobre si el pensaba, todavía hoy, que la anulación en 1999 de la ley Glass-Steagall que separaba las actividades de la banca comercial de las actividades de los bancos de inversión había sido una buena idea. Lo primero que hizo fue argumentar que no había una fusión entre los bancos comerciales y lo de inversión entre el momento en que se anuló la ley y el colapso, hace un año, de Lehman Brothers [banco de inversión], de manera que, "Yo no creo que es algo verosímil la sugerencia de que de alguna manera la anulación [de esta ley] fue la causa de todo esto".

En segundo término, el problema solo existió en los bancos de inversión autónomos, o sea, como Lehman Brothers y Bear Stearns. "por supuesto que gran parte de lo que facilitó la reanudación de la estabilidad en ese momento de pánico fue la conversión de Morgan Stanley y Goldman Sachs para permitirles que tuvieran acceso a la ventanilla de descuento... de manera que yo no creo que es verosímil el argumento de que si de alguna manera hubieras separado las actividades bancarias de inversión de las actividades bancarias comerciales esta crisis no hubiéramos tenido esta crisis".

Summers continuó diciendo que "a nuestro juicio, los niveles de control correctos sobre el capital y el apalancamiento, el tipo correcto de capacidad para crear una bancarrota, la toma de una enfoque sistémico, es probablemente una mejor manera de contener [el riesgo que toman las instituciones que tienen acceso a la ventanilla de descuento] que poner restricciones sobre el tipo de actividades en las que una institución pueda estar involucrada, tanto en una como en otra cosa".