Se acusa al presidente depuesto de Honduras de ligas con el narcotrafico

2 de julio de 2009

2 de julio de 2009 (LPAC).— A raíz de que el presidente de Honduras, Manuel Zelaya, fue depuesto del cargo el 27 de junio, han aparecido más de una acusación en el sentido de que el expresidente se había hecho de la vista gorda con el narcotráfico en su país, y había facilitado el crecimiento del crimen organizado y la corrupción derivada de la actividad del narcotráfico.

El canciller Enrique Ortez dijo a la cadena noticiosa CNN que todas las noches "aterrizaban ilegalmente tres o cuatro aviones registrados en Venezuela, cargando miles de libras... y paquetes de dinero producto del narcotráfico. Tenemos pruebas de todo esto. Los gobiernos vecinos las tienen. La DEA las tiene".

Un vocero de la DEA le dijo a la agencia noticiosa Associated Press que no podían ni confirmar ni negar los cargos.

El congresista Rodolfo Irias Navas, del Partido Nacional, se hizo eco de Ortez, denunciando que diariamente aterrizaban aviones cargados de drogas y armas, y solo una pequeña parte de estos fueron confiscados.

Este servicio de noticias no tiene bases para juzgar la veracidad de estas acusaciones. Pero Lyndon LaRouche comentó hoy que deben investigarse, por ser un aspecto significativo de los acontecimientos que se están desarrollando en Honduras.

Lo que se sabe es que el año pasado, Manuel Zelaya se subió al carro de George Soros a favor de la la narcolegalización, respaldando la mentira desquiciada de ese cabecilla del narcotráfico de que la legalización disminuiría la actividad delictiva, al hacer más accesibles las drogas. Esto se produjo al mismo tiempo que la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia, patrocinada y financiada por Soros, realizaba una gira por el continente, promoviendo esta misma línea.