Asociación Lyndon LaRouche de Colombia denuncia programa de salud británico nazi

17 de junio de 2009

17 de junio de 2009 (LPAC).— Maximiliano Londoño, presidente de la Asociación Lyndon LaRouche de Colombia, emitió la siguiente declaración, en la que hace un llamado de alerta y de movilización a los patriotas colombianos para detener el plan de reforma nazi en la atención médica que quieren imponer en Colombia los serviles a los británicos.

NAZIS BRITÁNICOS ASESORAN REFORMA DEL PLAN OBLIGATORIO DE SALUD DE COLOMBIA

Por solicitud del Ministerio de Protección Social, el NICE, National Institute for Health and Clinical Excellence de Inglaterra, ha tomado control del proceso de reforma del Plan Obligatorio de Salud (POS). En julio del 2008 la Corte Constitucional ordenó al gobierno modificar el POS, tanto para unificarlo como para incluir en él todas las medicinas y procedimientos quirúrgicos, requeridos por los colombianos. Más de 90.000, acciones de Tutela (proceso jurídico para reclamar el cumplimiento de un derecho fundamental) anuales, es decir un tercio de todas las tutuelas, son presentadas por pacientes a los que se les niega medicinas y tratamientos médicos, con diferentes pretextos, en especial arguyendo que no están incluidos en el POS.

Según ha denunciado el estadista y economista estadounidense, Lyndon H. LaRouche, éste mismo NICE británico está detrás de la reforma al sistema de salud de los Estados Unidos promovida por el gobierno de Barack Obama y con la cual se espera recortar casi un billón (un trillion, en inglés) de dólares, en los próximos 10 años. Esto sólo podrá lograrse, advierte LaRouche, si lleva a cabo el más brutal plan genocida, de negar la prestación de salud a millones de estadounidenses. Hitler sentiría envidia porque él no alcanzó a lograr esa meta. Para intentar sostener al fracasado sistema monetario y financiero internacional se han continuado los rescates financieros de la época de George Bush, pero el aparato productivo sigue paralizado y el desempleo aumenta. El recorte a la salud, es un medio adicional para intentar mantener con vida al moribundo y nefasto sistema basado en el Fondo Monetario Internacional (FMI). No por casualidad fue también el imperio británico quien promovió y financio el ascenso al poder de Adolfo Hitler y sus partidarios, con la idea de que así Alemania invadiría a Rusia, debilitándose ambas naciones, lo cual permitiría que Inglaterra, promoviera una balcanización o fragmentación de Europa continental, en pequeñas republiquetas que serían manipuladas y saqueadas a través de mecanismos financieros análogos a los que se utilizan actualmente en contra de las naciones del mundo por parte del FMI, el Banco Mundial y la Organización Mundial de Comercio (OMC). En la página www.larouchepac.com se pueden consultar ampliamente las propuestas de LaRouche para crear un sistema crediticio que elimine al actual imperio de la usura.

Las recomendaciones del NICE, adornadas con frases elegantes en las que se insiste en aumentar la cobertura en salud, son semejantes a la jerga que se empleo en 1993, cuando se aprobó en el Congreso la Ley 100, durante el gobierno de César Gaviria. Con la Ley 100 se eliminó el antiguo sistema nacional de salud y se convirtió a la salud en un negocio privado. Se crearon las EPS, semejantes a la Health Management Organisations de los Estados Unidos (HMOs) que funcionan como intermediarios financieros que contratan con el Estado la prestación de los servicios de salud, aunque estos últimos en realidad son prestados por las IPS (hospitales, clínicas, etc). Se estableció un régimen contributivo (cotizantes) y un régimen subsidiado. Todos los entes estatales que atendían pacientes, fueron paulatinamente privatizados o liquidados. Los entes privados contratan con el estado la prestación de servicios de salud para los no cotizantes, que son subsidiados con los aportes de los que trabajan y están en el régimen contributivo.

En síntesis, en 15 años de vigencia de la ley 100, se aumentaron los recursos del sector salud que fueron a parar a entes financieros privados, se aumentó la nominalmente la cobertura pero se disminuyo la calidad y la atención prestada a los pacientes, que ya no son pacientes, sino clientes. En realidad, los médicos quedaron como apéndices de los contadores y financieros; estos últimos para maximizar ganancias en el más corto tiempo posible han recortado los servicios y los procedimientos que requieren los pacientes. Los diferentes gobiernos, peleles de los intereses financieros, se limitaron a establecer un POS que reducía al máximo los medicamentos y procedimientos autorizados que podían prescribir los médicos. Así, que para reclamar la atención médica requerida, los pacientes se han visto obligados a recurrir a la figura jurídica de la tutela, para obtener la prestación de servicios de salud. Los que reclaman, son una porción minúscula de los que no son atendidos. Pero como el sistema judicial colapso por las 90.000 tutelas anuales solicitando cobertura en salud, la Corte Constitucional se vio obligada a exigir al gobierno que presente una ley al Congreso para que se actualice y unifique el POS (porque en la práctica el que pagara más recibía mejor atención).

Para intentar eludir la obligación de velar por el bienestar general de los colombianos, en particular en el área de la salud, el gobierno a través del ministerio de Protección Social, ha contratado la asesoría del NICE británico. Todos los compatriotas deben estar alertas y movilizarse para eliminar la ingerencia del imperio británico en el manejo de la salud de los colombianos, entre otras áreas controladas por los propagandistas del libre cambio de Adam Smith. En la propia Inglaterra el NICE se ha convertido en el instrumento de una dictadura que decide quien vive y quien muere, de la misma manera que el Programa T-4, titulado La destrucción de las vidas que no vale la pena ser vividas, firmado por Hitler, en julio de 1939, creo un cuerpo técnico, que decidía quien vivía y quien moría. Con esta filosofía eutanásica se empezó asesinando a los enfermos terminales y se fue incorporando a todos los indeseables. Es hora de volver a movilizarnos contra los nazis y su imperio británico de la usura. Esta vez, para ponerlos fuera de la vida política y económica de las naciones de manera definitiva.

Bogotá, 15 de junio de 2009.