La 'primera prioridad' para Obama, es recortar el Medicare, mientras sus costos hacen explosión con el desempleo

15 de junio de 2009

 

12 de junio de 2009 (LPAC).— Todos los estadounidenses escucharon, del Presidente de la "directiva para terminar la vida", Barack Obama, en Green Bay, que los costos de atención médica están explotando y se tienen que recortar, con la prioridad de recortar los gastos en Medicare [el servicio médico gubernamental para mayores de 65 años] y Medicaid [el servicio médico gubernamental para pobres e indigentes]. La cantaleta de, "controlemos la explosión de los altos costos en la asistencia médica", la repiten los esbirros de Obama para la reforma de la atención médica, Peter Orszag, Larry Summers y Ezekiel Emanuel, en cada evento público, presentación e informe.

Pero lo que en realidad está haciendo explosión no es la atención médica, a la cual la Casa Blanca le está ordenando al Congreso que le haga recortes, sino el desempleo, sobre lo cual la Casa Blanca está haciendo muy poco para recortarlo.

Para mayo, el número real de estadounidenses que buscaban un empleo de tiempo completo y que no pudieron conseguirlo, pasó los 30 millones, casi una quinta parte del total de la fuerza de trabajo de los Estados Unidos. Inclusive, en mayo, la tasa oficial de desempleo a nivel federal llegó al 17.5% en las manufacturas, y al 19% en la construcción, precisamente los sectores económicos que se tendrían que movilizar para que los Estados Unidos se recupere del colapso económico que está en marcha.

En el mayor de los casos, los que han perdido sus empleos de tiempo completo también han perdido su seguro de asistencia médica.

Cuál es el resultado? El Centro Federal para los Servicios de Medicare y Medicaid estima que para 2009, los gastos en atención médica por parte de las HMO (Organizaciones de Administración de la Salud, que controlan la atención médica en beneficio de los adminitradores y no de los pacientes) y de las compañías privadas de seguros de salud, lejos de "explotar" van a caer al nivel más bajo en 15 años.

El Medicare y el Medicaid están cargando con todo el peso de este colapso en la cobertura de salud de las HMO y de las compañías de seguros. El mismo Centro Federal estima que, en 2009, el gasto conjunto hecho en el Medicare y el Medicaid, tanto a nivel federal como estatal, se elevará a $1.2 billones de dólares (si, 1.2 millones de millones de dólares), 20% mas que en 2008. Ahora, debido a que su fuente de ingreso fiscal ha caído severamente con este colapso, los estados han comenzado a eliminar cobertura del Medicaid para un gran número de residentes de bajos ingresos, cuando su año fiscal comienza el 1 de julio: California está a punto de llevar a cabo un recorte inmenso al seguro de salud de 2 millones de personas, incluyendo a 1 millón de niños; Minnesota está por eliminar la asistencia médica de 34,000 personas de su programa estatal de Medicaid; etc.

Así que, con el incumplimiento de los estados la necesidad por la asistencia federal del Medicare y el Medicaid es cada vez mayor.

Y esto —no los $300 o $400 mil millones de dólares al año que gastan las HMO en gastos administrativos— es lo que Obama considera como prioritario para recortar, inmediatamente, en más de $100 mil millones de dólares, y de $500 a $600 mil millones de dólares en el transcurso de 10 años. Hacer eso ahora, significaría añadirle al desempleo de millones de pobres y nuevos pobres estadounidenses, la negación de la asistencia médica y la muerte.