LaRouche, sobre los planes de Brasil y Rusia para deshacerse del dólar: "Eso es lo más estúpido que se pueda hacer"

11 de junio de 2009

11 de enero del 2009 (LPAC).— El ministro de Economía de Brasil, Guido Mantega, anunció hoy que su país se propone comprar $10 mil millones de dólares en bonos valorados en Derechos Especiales de Giro (DEGs) del FMI (Fondo Monetario Internacional) que devengan intereses, en cuanto emita el FMI esos bonos según está planeado, siempre y cuando el interés sea el adecuado, y si Brasil acepta las "Nuevas Acuerdos de Endeudamiento" del FMI, que se encuentran bajo revisión en este momento. Mantenga plenteó esto con exageración, como muestra de que tan bien le va a Brasil, que en medio de la peor crisis financiera internacional desde la Segunda Guerra Mundial, se prepara para prestarle al FMI en lugar de pedirle prestado. Mantega dijo que ésta era la aportación de Brasil a la decisión de abril del Grupo de los Veinte (G-20) de ampliar el financiamiento del FMI en $500 mil millones de dólares, debido a la crisis.

El presidente brasileño Lula da Silva dijo a la agencia noticiosa británica Reuters que ésta adquisición "nos da la autoridad moral de seguir impulsando los cambios que se necesitan en el FMI. No se puede dejar fuera a Brasil".

La agencia noticiosa Bloomberg le dio publicidad a la noticia como parte de las acciones del grupo BRIC (Brasil, Rusia, India y China) en contra del dólar, y la relaciona a la decisión rusa de adquirir una cantidad similar de bonos del FMI, y a las declaraciones hoy del primer vicepresidente del Banco Central de Rusia, Alexei Ulyukayev, de que su país reducirá su porción de bonos del Tesoro estadounidense [como parte de sus reservas en divisas internacionales] "debido a que se está abriendo una ventana de oportunidad para trabajar con otros instrumentos". Rusia actuará de manera gradual, dijo Ilyukayev, cambiando los bonos del Tesoro conforme maduren. Alrededor del 30% de las reservas de Rusia están en bonos del Tesoro. El grupo BRIC se reune la semana próxima, al mismo tiempo que la reunión en Yekaterinburg, Rusia, de la Organización para la Cooperación de Shanghai.

Por su parte, Mantega dijo en la conferencia de prensa donde anunció la decisión del préstamo al FMI, que Brasil no tiene interés en debilitar al dólar, ya que aumenta el valor de su moneda, el real, y afecta sus exportaciones. Sin embargo, agregó, Brasil quiere también que se involucren otras monedas en las transacciones internacionales.

Cuando se le informó de estas declaraciones, el destacado economista Lyndon LaRouche las calificó de "acciones muy tontas. No harán más que daño; como ingerir una píldora suicida".

De hecho, agregó LaRouche, "un rompimiento con el dólar sería clínicamente una locura, lo más estúpido que se pueda hacer. Semejante propuesta sólo puede venir de gente carente del valor o de inteligencia para aceptar mis propuestas de una reforma económica global; ya que tal ruptura con el dólar conducirá a la desintegración del mundo entero".