LaRouche reitera su llamado a un dialogo directo con los dirigentes de Corea del Norte

3 de junio de 2009

2 de junio de 2009 (LPAC).— Lyndon LaRouche reiteró hoy su llamado al gobierno de Obama para que se comprometa en una diplomacia seria con Corea del Norte, para evitar una situación en la que el norte de Asia estalle en una confrontación innecesaria. LaRouche observó que se sabe que Corea del Norte está en cierta fase de un proceso de sucesión en el liderato, y que también se sabe que el país enfrenta la hambruna y otras formas de catástrofe económica.

"El desafío es lograr que se abran y E.U. tiene que descubrir qué es lo que pasa. Un emisario presidencial de alto nivel debería de ir a Pyongyang y reunirse con los dirigentes más importantes. Preguntarles: '¿Cuál es el problema? Quizá podemos ayudarlos'. En pocas palabras, necesitamos comprometernos en una diplomacia real", explicó LaRouche.

Ganancias versus desarrollo

LaRouche desarrolló esto, citando el problema que se ha convertido en el más prominente, globalmente, en la era postsoviética. "Bajo el sistema de la globalización, la mayoría de los gobiernos en el mundo, incluyendo a la Rusia actual, se han obsesionado tanto con hacer dinero, tener ganancias, que que no ejecutaron medidas que realmente mejorasen la productividad de sus economías, que aseguraban el desarrollo económico real. En Rusia, solo para citar un ejemplo, se da prioridad a la extracción de materias primas, especialmente petróleo y gas, por las ganancias monetarias. Esto no es verdadera inversión en la infraestructura, en la industria de alta tecnología, en la educación científica. El mundo está dominado por la ideología británica de Adam Smith. Este es el pecado de la globalización. O destruimos a la globalización y ponemos la productividad y el desarrollo por encima de la ganancia monetaria rápida, o la civilización a nivel internacional se destruirá, muy pronto".

LaRouche concluyó que "la mayoría de los conflictos en el mundo hoy derivan de esta enfermedad. Todo mundo se comporta de una manera idiota. ¿Por qué mejor no enfocarse en el enemigo real: el desempleo y el hambre? Con esto como punto de partida, y con una diplomacia estadounidense paciente, podemos resolver la situación en Corea del Norte, de manera relativamente fácil".