La orden de arresto del TPI pretende debilitar al Gobierno de Sudán

28 de febrero de 2009

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27 de febrero de 2009 (LPAC).- Fuentes sudaneses de alto nivel revelaron hoy que John Prendergast, un conocido oponente al gobierno sudanés quien se describe a sí mismo como un defensor de la población de la región de Darfur en Sudán, ha dicho que si el presidente sudanés Omar al-Bashir acepta no presentar su candidatura para la reelección presidencial programada para fines de este año, entonces desapareceran los cargos inminentes del Tribunal Penal Internacional (TPI).

Las fuentes indican que el objetivo del asalto del TPI en contra de al-Bashir es arrojar al país al caos, lo que facilitaría separar de la nación a Sudán del Sur y otras regiones.

Estas revelaciones desenmarcaran la mentira tan circulada de que el propósito del proceso penal de la TPI es hacerlo responsable por supuestos crimenes de genocidio en la región de Darfur en Sudán. El encausamiento del TPI al presidente de Sudan, que se espera para el 4 de marzo, es un fraude completo; al TPI le importa poco las vidas de las poblaciones de Darfur y Sudán. Ahora que han quedado al descubierto las verdaderas intenciones del encausamiento, sacar al presidente Bashir y debilitar la Presidencia de Sudán, todos los dirigentes, especialmente los del gobierno de Estados Unidos, deben actuar de inmediato para anular la esperada iniciativa del TPI. No actuar ahora para evitar que se emita la orden de arresto en contra de Bashir, mostraría una profunda carencia de moral y compromiso con la justicia en Africa.

Se está usando al TPI para evitar que el gobierno nacionalista de Sudán lleve a cabo una estrategia de desarrollo a nivel nacional que unificaría los segmentos desiguales del país, que era como lo manejaban los británicos en el tiempo en que formaba parte de las colonias del imperio.

Estas revelaciones prueban —como acusó el 19 de febrero Lyndon LaRouche— que el TPI, fundada por el mayor vendedor de drogas en el mundo, [a:href="\/asunto\/campa-de-lpac\/acabemos-con-george-soros\/view";target=_blank]George Soros[/a], no es más que un instrumento de [a:href="\/node\/10894";target=_blank]Mark Lord Malloch-Brown[/a] de Gran Bretaña, ministro de Relaciones Exteriores y la Mancomunidad, a nombre del cartel financiero imperial angloholandés con sede en Londres.

LaRouche agregó: "No se debe reconocer al TPI. Es una violación total del derecho internacional. Se debe poner en tela de juicio la moral y la cordura de las personas que lo promueven. El proceso mismo es un crimen en contra de la humanidad, y la agencia apropiada debe someter a juicio a los patrocinadores de este encausamiento".