LaRouche reitera que existe una amenaza contra Obama

29 de noviembre de 2008

LaRouche reitera que existe una amenaza contra Obama, mientras que el FBI señala posibles ataques terroristas al tren subterráneo de Nueva York 26 de noviembre de 2008 (LPAC).— En medio de informes de posibles ataques terroristas en Estados Unidos, Lyndon LaRouche subrayó hoy de nuevo que su principal preocupación es la amenaza a la vida del presidente electo Barack Obama. Destacando que la cuestión urgente ahora es defender la vida del presidente electo, LaRouche enfatizó que éste era "el objetivo más grande" en este momento. "Los otros pueden crear un caos; pero éste puede hacer estallar el sistema" advirtió LaRouche. "Asi que es por eso que tenemos que estar alertas".

La advertencia de LaRouche se produjo cuando se le informó que según Associated Press, el FBI puso sobreaviso a las agencias policiacas de que había recibido un informe "plausible pero sin confirmar" de que terroristas de al-Qaeda estaban discutiendo atacar el sistema de transporte subterráneo en la temporana navideña. El FBI afirma, según AP, "no tenemos detalles específicos para poder confirmar si este complot ha pasado a ser algo más que planes ambiciosos, pero damos a conocer esta advertencia por nuestra preocupación de que pudiera ocurrir un ataque de este tipo en las próximas temporadas navideñas".

Lyndon LaRouche destacó que esto era posiblemente cierto, comparando la situación con la de fines del verano del 2001, "Recuerden, hubo toda esa cosa en Italia, después hubieron las amenazas en el area de Washington D.C., que les dimos seguimiento muy de cerca", recordó LaRouche, "cuando de repente: bum, bum, nos cayó esto del 11 de septiembre y las otras cosas que se dieron junto con esto".

LaRouche señaló que estamos entrando en una situación en la que hay muchos ruidos extraños, "mucha estática en un período de crisis, que es exactamente el momento en que pueden suceder este tipo de acciones". LaRouche, al señalar la amenaza directa a Obama, pasó a advertir que es posible que ocurran todo tipo de cosas. "Y las otras cosas se van a arrojar para distraer la atención", concluyó LaRouche, "incluyendo todas esas otras cosas, que son por si mismas horrorizantes, para distraer la atención sobre la inmediatez del otro problema".