Maten a la gente, salven los derivados, dicen los británicos.

30 de octubre de 2008

25 de octubre del 2008 (LPAC).— En contraste con el llamado de Lyndon LaRouche para que se eliminen todos los derivados como parte de someter a un proceso de bancarrota a todo el sistema financiero global, los británicos están intentando salvar el mercado de los derivados y la red de centros financieros extraterritoriales no regulados, que forman el núcleo del sistema especulativo imperial.

Dos de los bancos británicos rescatados por el gobierno británico son jugadores grandes en estos centros de ultramar: el Royal Bank de Escocia y el Lloyds TSB cuentan con más de 200 subsidiarias en lugares como las Islas Caymán, las Islas Canal y las Islas Vírgenes británicas. Éstos y otros bancos británicos tienen subsidiarias también en los Estados Unidos que podrían recibir dinero bajo el plan de rescate estadounidense, y los bancos británicos también cuentan con acceso a los dólares puestos a disposición por la Reserva Federal a través de arreglos de canje con el Banco de Inglaterra y el Banco Central Europeo.

Con base en declaraciones públicas de funcionarios británicos y filtraciones en la prensa británica también, queda claro que los británicos buscan con desesperación preservar los mercados de derivados como una manera de conservar su capacidad para manipular la economía global, como parte de la dictadura bancaria global que buscan. El hecho de que realizarían esto, a pesar del peligro evidente para el mundo que significan los derivados y el daño increíble que han causado y siguen causando, muestra que a los británicos les importa más preservar sus propio poder que el bienestar general de la humanidad, y que son unos verdaderos imbéciles.